Una chica de 18 años del este de Europa liga conmigo- (como si fuera una película de Hoollywood)

La historia de hoy está muy guay, eso te lo adelanto ya, pero, sintiéndolo mucho, como estamos viviendo en plena dictadura de la corrección política, antes de empezar el artículo tenemos que dedicar un minuto a los disclaimers.

En primer lugar, si nos conoces desde hace tiempo, recordarás que durante el primer año y medio del blog publicamos varios artículos en los que hablábamos sobre nuestras experiencias en diferentes países del mundo, y habrás notado también que desde hace ya como dos años no hemos vuelto a publicar nada al respecto.

Pues he de decirte que esto no ha sido casualidad.

Por razones que no voy a comentar aquí tuvimos que dejar de publicar este tipo de contenido, y en este artículo, lo siento, pero las cosas no pueden ser diferentes. Por lo que si te va a molestar que te cuente una historia genial, pero que luego no te diga exactamente en qué ciudad del este de Europa sucedió, entenderé perfectamente que no quieras seguir leyendo.

En segundo lugar, todo esto sucedió el año pasado, cuando yo tenía 36 años. Es decir, con 36 años salí con una chica de 18.

Vivimos en una sociedad postmoderna en la que si una mujer de 50 años se acuesta con un “yogurín” de 18 es una mujer sin complejos que está disfrutando de su sexualidad siendo libre de estereotipos “sexistas”, o al menos eso mismo acabo de leer en un artículo de un importante periódico español. En cambio, si es un hombre el que se empareja con una chica más joven, es el diablo en persona.

Pues no, si a ti te parece bien una cosa y no la otra, el problema lo tienes tú.

Dicho esto, podemos empezar.

Tengo un match con Anna en Badoo

Todo esto sucedió cuando ya solo me quedaban unos pocos días para despedirme de aquella maravillosa ciudad, la ciudad del este de Europa con menos turistas que había visitado hasta la fecha. Y como te imaginarás, esto de que haya pocos turistas provenientes de países postmodernos hace que las cosas puedan ponerse muy favorables.

Pero bueno, este artículo es para hablarte de mi historia con Anna, así que vamos con ella.

Aquella mañana estaba trabajando desde mi apartamento de airbnb cuando me llegó un match de Badoo, abrí la ventana del navegador (porque tenía Badoo en el ordenador) y vi que era una chica guapísima de 18 años, rubia y delgadita. Supongo que sabes cómo son las chicas de esa edad en el este de Europa.

Ella misma me abrió conversación y después de 4 intercambios de palabras en los que no hubo nada interesante, la cosa fue más o menos así..

Anna: ¿Qué planes tienes para esta tarde?

Carlos: ¿Por qué? ¿Me estás proponiendo algo? :P

Anna: ¡Claro! Vamos a conocernos :)

Carlos: ¿A qué hora estás libre?

Anna: a las 4 :)

Carlos: Yo termino de trabajar a las 7, ¿nos vemos a esa hora en XXXX?

Anna: ¡OK!

Y ya está.

Así de fácil fue quedar con ella.

Tengo que aclararte que en esta ciudad las cosas pueden ser mucho más fáciles que en España, muchísimo más, pero esto era ya pasarse. Según mi experiencia hasta ese día, para poder quedar con una chica de Tinder o Badoo había que tener al menos una conversación y “ganarte” el derecho a tener esa cita, y desde luego, antes de eso no había tenido la oportunidad de conocer a ninguna otra chica de 18 años.

Por un momento llegué a pensar que todo era una tomadura de pelo o una estafa, pero bueno, había quedado al lado de mi apartamento, por lo que tampoco había nada que perder. Si al final la chica no aparecía o trataba de llevarme a un bar de striptease, me iría directamente a comprar la cena y sin más problemas.

A las 7 me planté en el lugar en el que habíamos quedado y sí, Anna apareció.

El primer contacto con Anna

Habíamos quedado en una plaza bastante grande y vi a Anna caminar hacia mí desde lejos, y ya a esa distancia pude apreciar en ella algo que ya había podido apreciar en mis anteriores primeras citas con chicas de esa misma ciudad, y que a estas alturas de siglo no suelo ver en ningún otro sitio de Europa, ni siquiera en el este.

Voy a tratar de explicártelo.

Desde que vivimos en la era de las app’s para ligar online, de Instagram y del postmodernismo, cuando tengo una primera cita, como no soy un tío físicamente atractivo, lo normal es que en el encuentro inicial me encuentre con una chica con una actitud muy neutral.

Digamos que en el encuentro inicial el gesto de su cara y su comportamiento me transmiten una actitud de “vamos a ver qué tiene este hombre que ofrecer”. Y ya a partir de ahí, haciendo las cosas de la manera correcta, siempre suele ir muy bien.

En cambio, en esta ciudad todas las chicas que tuve la oportunidad de conocer aparecieron en nuestra primera cita con una gran sonrisa de oreja a oreja. Una sonrisa genuina que desde el minuto 1 me demostraba que ella había venido a pasar un buen momento conmigo, independientemente de lo que sucediera en la cita. Una sonrisa propia de una chica que no ha conocido el postmodernismo.

Y así es cómo eran las cosas también en España, antes de que llegara la guerra de sexos y el boom de las app’s para ligar online y de los huelebragas.

Una web estadounidense explicó este cambio con esta foto:

La imagen de la izquierda ilustra cómo eran las chicas antes del postmodernismo y del boom de las app’s para ligar e Instagram, y la de la derecha, cómo son hoy después de toda la mierda que ha sucedido en los últimos 5 ó 6 años. La diferencia de actitud es evidente. En inglés tienen una palabra que explica muy bien cómo son las chicas de la derecha, que es “entitled”.

(¿Me estoy saltando las normas impuestas por la dictadura de la corrección política con esto? Espero que no).

Bueno, pues lo que te decía, en esta ciudad todas las chicas que pude conocer aparecieron en nuestra primera cita con una gran sonrisa en su cara y súper receptivas desde el minuto 1. O sea, una maravilla.

Volviendo a la historia, finalmente acabé encontrándome cara a cara con Anna y con su gran sonrisa, y empecé a hablar con ella, pero, sorpresa, ella ponía cara de no entender absolutamente nada de lo que yo le decía. Empecé a pensar que era por mi acentazo español hablando inglés, así que intenté mejorar mi pronunciación, pero nada, Anna seguía sin captar ni una palabra.

Saqué mi móvil del bolsillo y utilicé el traductor para preguntarle si hablaba inglés, y ella me dijo que NO. Y no solo eso, más adelante en la cita pude comprobar que no solo no hablaba inglés, sino que no entendía ni una sola palabra, ni lo más básico, vamos.

Usando el traductor me dijo que en el chat de Badoo ya estaba usando el traductor, y que no me había dicho nada porque quería conocerme. Cuando me dijo eso con su enorme sonrisa casi me derrito. Le dije que sin problemas, y nos fuimos a tomar algo.

Nos metimos en un bar, pedí un par de cervezas y tuve la que ha sido mi primera y única cita usando en todo momento el traductor de Google. Y la verdad es que tenía su gracia, ver su cara mientras escribía o ver sus reacciones al leer lo que yo le decía a través de mi móvil. Lo estuvimos pasando muy bien, hasta que sucedió lo siguiente…

Anna estuvo un rato escribiendo y borrando el texto varias veces, para luego, acabar mostrándome un mensaje que decía algo como:

En fotos me pareciste muy guapo, pero eres mucho más guapo en persona”.

Texto que fue acompañado de una gran sonrisa en su cara.

Y en fin, soy incapaz de describirte lo que sentí en ese momento, y me imagino que si tú eres medio guapete no entenderás por qué para mí ese instante fue tan especial.

Pero puedo decirte que cuando llevas toda tu vida acostumbrado a no gustar nunca por tu físico, cuando ninguna mujer de tu país te ha llamado guapo en tu vida (antes de que las cosas sucedieran) y cuando, de repente, a los 36 años, la primera que lo hace es una chica guapísima de 18 años del este de Europa…

Insisto, no sé muy bien cómo explicártelo, pero por intentarlo, creo que lo que sentí fue como si en ese momento me hubieran inyectado en vena la mejor droga del mundo. Sentí como un escalofrío interior que recorrió todo mi cuerpo, sentí cómo mi cara se puso súper roja y tuve que contenerme para no soltar una sonrisa de pánfilo al más puro estilo buenazo de First Dates… y no tuve más remedio que ir a por el beso.

Ahí fue cuando nos besamos por primera vez.

Así fue cómo siguió la cita…

A partir de ahí la cita no hizo más que mejorar. Nunca habría imaginado que tener una cita a través del traductor de Google pudiera ser tan divertido, aunque claro, también lo estaba pasando tan bien por la actitud de Anna. Nos acabamos las cervezas y le dije que si quería otra, a lo que ella respondió preguntándome si por favor podía pedirse un postre.

No pude negarme, le dije que pidiera lo que quisiera, y no, no creo que todo fuera una jugada para que la invitara, porque el postre que pidió me costó exactamente 2€.

Se pidió un postre que tenía diferentes bolas de helado y empezamos a comerlo juntos. Ella usaba su cuchara para comer y luego para darme a mí un poco de su helado, como si fuéramos una parejita. Te cuento estos detalles para que veas qué encanto de chica.

Cuando terminamos le dije de ir a echar un vistazo a la zona de bares de la ciudad, que estaba muy cerca, y la verdad, fue muy divertido también. No podíamos hablar, pero ir de bar en bar, compartir una copa, bailar juntos todo tipo de música, incluso música latina, y comunicarnos a través de gestos, besos y, sobre todo, su sonrisa, fue divertidísimo.

Estuvimos bastante tiempo por la zona, explorando todos los bares que había abiertos y buscando la mejor música para poder bailar juntos (nada de música electrónica, por favor), y cuando ya era un poco tarde, nos salimos un poco del barullo para poder volver a hablar más tranquilamente usando nuestros móviles.

Caminamos un poco para salirnos de la zona y acabamos en una plaza que en aquel momento estaba totalmente vacía, donde solo había un músico tocando un instrumento que, sinceramente, ahora mismo no recuerdo. Lo que sí recuerdo muy bien es lo que sucedió a continuación.

Anna se acercó al músico e intercambió con él un par de frases en su idioma, yo no entendí nada, pero supuse que le pidió una canción. Luego ella misma dejó en la cajita del músico un billete (en este país hay billetes que al cambio pueden ser 1€ o quizás mucho menos), y el músico empezó a tocar la canción que Anna le había pedido, una canción lenta.

Anna me abrazó y empezó a bailar conmigo como si fuéramos dos adolescentes bailando una canción lenta en el baile de fin de curso de una película de Hollywood, con la única diferencia de que, en lugar de estar en Estados Unidos, estábamos en medio de una plaza vacía de una ciudad perdida del este de Europa, y que en lugar de dos adolescentes, ella era una chica de 18 años guapísima y yo un hombre promedio o del montón español de 36.

Y ahí, mientras estaba bailando con ella abrazada a mí, pude pararme a pensar por unos segundos en lo afortunado que me sentía por estar viviendo ese momento.

No puedes ni imaginarte lo feliz que me sentí.

Conclusión

Lo que diría en este artículo como conclusión es lo siguiente.

Lo primero, que como ya dije una vez hace tiempo, todavía hay grandes tesoros en el este de Europa. Lo que está muy quemado ya son las grandes capitales, especialmente las de los países de la UE, que se llenan de turistas guaperas de países postmodernos que no paran de ir por allí para arrasar con todo lo que puedan y más.

Pero si te sales de la UE (o sea, si vas a países que rechazan profundamente el postmodernismo y la guerra de sexos), y viajas a ciudades poco visitadas por turistas, todo es posible.

Lo segundo, que no importa que en tu vida hayas ligado muchísimo gracias a la seducción, que lo que se siente cuando una chica liga contigo porque le has gustado por tu físico es algo inigualable.

Y por cierto, como decía al inicio, no vamos a volver a hablar en abierto de destinos, o al menos, no de destinos a los que tengamos pensado volver. La dictadura de la corrección política no nos lo permite. Pero sí podemos hacerlo en privado. Si quieres saber dónde sucedió todo esto, lo voy a comentar en un hilo del foro privado:

https://www.comunidadredpill.com/foros/

¡Un saludo!
Carlos Montoro

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26 comentarios en «Una chica de 18 años del este de Europa liga conmigo- (como si fuera una película de Hoollywood)»

    • No, no hubo sexo.

      En las sociedades tradicionales, al no estar influenciadas por el postmodernismo, las cosas no funcionan así (a no ser que ella quiera vivir en la sociedad secreta postmoderna, claro).

      Y fíjate, en mi vida he tenido sexo en la primera cita tantas veces, que si dijera el número saltarían todas las alarmas de los fanáticos de la dictadura de la corrección política. Pero sin embargo, que una chica atractiva de 18 años me diga que le parezco guapo solo me ha pasado esa vez, supongo que por eso lo recuerdo de una manera tan especial :)

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  1. Que bueno!! Me encantan estos artículos de experiencias personales, es como vivir una película.. me alegro por ti y porque lo vivieras.
    La verdad es que esa sensación de gustar por el físico y la validación es como dices una de las mejores cosas que se puede sentir con esto de la seducción.

    Con respecto a lo del traductor, mi hermano le entraba a las tías en discotecas con el movil en la mano, en otros países europeos, sabe el mismo ingles que Anna. Yo flipaba, hay que tener huevos!
    Creo que se cual es el país, pero lo leeré en privado.

    Saludos!

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    • No hay nada mejor que esto en la vida, mucho mejor que follar. Para que luego digan que los hombres solo quieren sexo…

      xDD Lo de tu hermano me ha molado, una lástima que ya no creo que tenga oportunidad de ponerlo en práctica.

      Pásate por el foro y coméntanos qué ciudad habías pensado que era (estamos hablando de ello en la sección viajes ;)

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  2. Por destellos así (o esperarlos),es por lo que merece la pena seguir en esto…Entre las miles de madres solterazas modelos de Rubens,quemadas con los hombres y endiosadas hasta decir basta,muuuy de vez en cuando aparece una princesa que te hace olvidar toda esa mierda y dar lo mejor de tus habilidades.
    Lo preocupante es que cada vez es más espaciado ese «de vez en cuando».
    Lo de la enorme sonrisa que dices,yo lo viví con las dos chicas del Este que conocí en España….Parecían niñas ilusionadas y se reian mucho por cualquier tonteria (IDI).
    Está claro que si te gusta ese tipo de chicas,aquí ya no hay nada que arrascar.

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    • El postmodernismo ha hecho muy bien su trabajo y nuestra sociedad ha cambiado para siempre.

      Los que sean demasiado jóvenes no lo echarán de menos porque no lo vivieron, pero cualquier que tenga más de 30 sabe perfectamente de lo que estamos hablando.

      El puto covid hace que viajar por estos lugares sea hoy mucho más difícil, pero bueno, vamos a ver cómo evolucionan las cosas en 2021.

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  3. Una historia digna de una película de Hollywood Carlos

    Me creo totalmente la historia, existen chicas así, hay que saber dónde buscar o gustar físicamente
    En tu caso lograste ambas;)

    Lograste el «final feliz» o era muy tradicional la chica por ser de un país concreto?

    Un saludo Crack

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    • Lo comentaba más arriba, es una sociedad hiper tradicional, en la que el sexo en la primera cita para una chica de 18 años es tan común como lo era en España en 1997, por poner un ejemplo.

      Pero bueno, para mí lo importante fue todo lo que pasó, que para mí era algo totalmente nuevo.

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  4. Hola:

    Que gran historia cuentas. Destila bastante romanticismo. Como tu escribes, cuando gustas a una mujer por tu físico, se le nota en la mujer en todo el cuerpo, sobre todo en la sonrisa y en el brillo de su mirada.

    Situaciones como la que describes, son difíciles de olvidar. Saludos.

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    • Son difíciles de olvidar, especialmente cuando no las has vivido nunca antes.

      Muchas gracias por el comentario, alexander.

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  5. Gracias Carlos por compartir tu experiencia

    Cuando os leo este tipo de Articulos,me tocan el alma..Vivi mas de dos años en Cracovia y me siento identificado.Cuando atraes a estas chicas,con esa forma de mirar,sonreir,querer comunicarse,siendo un tio promedio (Yo también soy un tio promedio) se agradece profundamente ;)

    Esperemos que para este 2021 sea posible hacer una escapada

    Un abrazo!

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    • Pues si viviste hace unos años en Cracovia, ya sabes de lo que hablo. Y aunque es una pena que estas cosas no las podamos vivir en nuestro país, porque son cosas solo reservadas a hombres del top-20%, esperemos, como tú dices, que en las escapadas de 2021 todavía podamos vivir cosas parecidas :)

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  6. Yo tengo 45 y hasta 2014 estas cosas pasaban en España. Como hemos podido llegar a la situación actual, que para ligar con cualquier mediocridad hace falta montar un circo de tres pistas con tigres y leones incluidos?
    La hipergamia lo ha arrasado todo y aunque nosotros sabemos como hacer que las cosas sucedan no podemos dejar de pensar que en el pasado las cosas eran diferentes.
    A mi me pasó una historia parecida en Beirut hace 3 años.
    Buen artículo Carlos.

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    • Digamos que España tenía las condiciones perfectas para conseguir en poco tiempo la hipergamia más desatada del mundo. Y ojo, que no hay que olvidar que una gran parte de culpa de lo que ha pasado aquí la tienen los hombres españoles, es imposible encontrar un país con más huelebragas.

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  7. Qué gran historia. Mientras lo leía, me ha llevado a la época de hace tan solo unos pocos años en las que, tal y como tú describes, estas cosas pasaban todavía en España.

    Yo siempre me he considerado una persona bastante tradicional, muy romántica, lo que pasa que con la llegada del postmodernismo he me visto obligado a cambiar mis actitudes y comportamientos para no comerme los mocos. Pero tío, me alegro muchísimo de que hayas podido vivir esta experiencia tan enriquecedora. Todos nos merecemos algo así al menos una vez en la vida.

    Estuve en Mykonos hace un año y medio y pensaba que no ligaría una mierda por culpa de todos los turistas guaperas que había por la zona. Sin embargo, el último día antes de irme acabé ligando con dos tías en una noche casi sin parpadear. Por suerte, no hizo falta hablar mucho inglés con ellas. Fue fácil la jugada.

    Por todo esto, tu historia tiene mucho mérito. Mis 10es ;)

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    • El hombre que no sea top y que viva en un país postmoderno ya puede olvidarse del romanticismo, porque sino, es algo que jugará en su contra. Para las mujeres que más atracción sienten por la masculinidad de la historia, el romanticismo es una característica de buenazo nuncafollista y, por tanto, de hombre poco deseable.

      Y me alegro por lo de Mykonos, la verdad es que no parece un sitio sencillo para el hombre promedio o del montón.

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      • Solo te digo que nada más llegar y coger un taxi para ir al centro, el propio taxista nos preguntó que si sabíamos que aquello era conocido como un paraíso gay y que qué pensábamos hacer para ligar con las mujeres de allí xD

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        • Pues si te digo la verdad, veo más fácil ligar (con mujeres) en un paraíso gay, que ligar en un «paraíso» lleno de guaperas top hetero sin camiseta xD.

          Responder
  8. Guau, maravillosa historia, Carlos, la verdad es que cuando lo estaba leyendo me parecía que estaba allí y que eso te ha hecho tan feliz como todo el sexo que has tenido junto xD.

    Yo tuve una época muy chunga (pero que muy chunga) y siempre digo que no echaba tanto de menos el sexo como el cariño y la validación de una mujer. Eso es mejor que el sexo.

    Lo sé, soy un guaperas un poco raro.

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    • Lo hemos dicho muchas veces por aquí, el sexo mola mucho, pero no es nada si lo comparamos con la intimidad, el afecto, el cariño o la validación que te da una chica cuando se siente atraída por ti. Por eso estamos aquí.

      Responder
  9. Os vais a países de Latinoamérica, Europa del Este y Asia a ligar. Y allí no es «que se ligue más allí que en España». Se liga lo mismo, lo que pasa esque hay muchas más mujeres aprovechadas que os ven como una billetera andante.

    Y lo mas triste es la gente que se cree vuestras mentiras y a la que arruináis la vida.

    Enfin. Dios, perdonalos, porque no saben lo que hacen.

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    • José Daniel, llevas mucho tiempo siguiendo el blog, y la verdad es que no entiendo muy bien por qué te engancha tanto si no te gusta, y sigues poniendo tus comentarios negacionistas.

      En esa cita me gasté unos 7€, entre lo mío y lo suyo. La invité a unos 3’5€ en total.

      En resumen, mucho menos de lo que me costaría una cita en España, donde por cierto, tampoco te creas que se va demasiado de precio la cosa, en España suelo gastar entre 10€ y 20€.

      Tu teoría de la billetera se cae, porque ya me dirás tú qué mujer se vende por 3,5€. Ahora la pregunta es, ¿qué es mentira y qué arruina la vida a quién?

      Responder
  10. Pues porque hay cosas que ponéis que sí tiene sentido. Como lo de tener un buen perfil en Instagram.

    Pero hay otras cosas que no encajan. En los países de Latinoamérica, en Europa del Este y en Taliandia hay un porcentaje mucho mayor de mujeres interesadas que en España, y si ven que tienes un sueldo decente se regalan. ¿Que casualidad que en esos países es donde más fácil liguéis no?

    Responder
    • Por supuesto que no es casualidad que para un hombre promedio o del montón occidental sea mucho más fácil ligar en Latinoamérica, Asia o el este de Europa. Desde el día 1 de este blog dijimos que lo único que atrae sexualmente a las mujeres es el físico y el estatus, y dentro del estatus, obviamente, el estatus económico es muy importante.

      Una mujer interesada es, por definición, una mujer a la que no le atraes sexualmente pero que está contigo por un interés económico. Una mujer que quiere que le des dinero a cambio de sexo o que, de manera indirecta, quiere aprovecharse de tu dinero.

      Y no es de eso de lo que hablamos en este blog, nosotros jamás hemos estado con una mujer interesada.

      Con lo que sí hemos estado y muchas veces es con mujeres que sentían atracción sexual genuina por nosotros, atracción que venía por el estatus percibido por nuestra actitud y comportamiento, pero también por el estatus de tener nuestro origen en un país mucho más rico.

      Pero insisto, en ningún momento ellas tenían interés en nuestro dinero. Su atracción sexual era genuina, y eso queda demostrado cuando ellas en ningún momento pidieron absolutamente nada. No tenían ningún tipo de interés económico, por lo que, por definición, no eran mujeres interesadas. Lo único que buscaban con nosotros era disfrutar de la intimidad, cariño y sexo con hombres por los que sienten atracción sexual, que es exactamente lo mismo que buscamos nosotros con ellas.

      Responder

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