Mi noche más loca en Varsovia, Polonia (acaba bien)

Leer el artículo sobre Europa del Este que publicó Carlos me ha hecho recordar buenos momentos de nuestros viajes, vivencias locas que no hemos compartido en abierto pero de las que quizás se puede sacar algún aprendizaje.

En este caso (después de haber contado experiencias en Lituania, Hungría, Rumania, Eslovaquia…) quiero contaros cómo fue una noche que casi acaba en tragedia (es broma) con una chica polaca que conocí en uno de nuestros viajes.

¿Listo? Bien, vamos a ello.

Llegada a Varsovia

Era verano, mi primera vez en Polonia. Carlos había llegado un día antes que yo y me esperaba en el apartamento de airbnb que habíamos alquilado.

Cogí un taxi en el aeropuerto y ya el primer lolazo fue nada más llegar, porque tenía la dirección pero no encontraba el telefonillo para llamar, era un portal de estos que dan la misma salida a dos bloques, y para llamar había que introducir un código… el caso, yo en la calle con la maletaza a cuestas intentando ver si era capaz de llamar.

Para más inri, estaba sin datos en el móvil (tenía la SIM española, no me había dado tiempo a comprar una polaca y tampoco tenia wifi).

Pues allí estaba yo, a las 12 del mediodía, con gente pasando por la calle, y no se me ocurre otra que tirar de vieja escuela, a gritar. Empecé a gritar “¡Caarrrrlosssss!, ¡Caaaaarrrrrlosssssss!” a ver si por suerte me escuchaba y salía a la terraza para decirme cómo coño entrar en casa.

Y Carlos se asomó al balcón con cara de WTF!? qué escandalera estás montando tío…

Así empezaba mi estancia de unos días en Varsovia, una ciudad gris y funcional que luego resultó tener algunas sorpresas ;)

Primera cita con una polaca de Tinder

Noté que en Varsovia tenía lluvia de matches, pero también que muchas de ellas no estaban interesadas en nada, estaban ahí solo por pasar el rato cuando estaban aburridas, un poquito de entertainment, como le decimos nosotros.

Esto me llamó la atención porque en otros lugares a los que habíamos viajado tuve menos matches pero mayor interés por quedar y conocernos. La putada es que perdí mucho tiempo en chats que no llevaban a nada, pero ya sabes, siempre filosofía ABC, siempre cerrando, y gracias a hacer una buena criba, encontré una chica que sí estaba interesada en conocerme.

Se llamaba Anna, tenía 10 años menos que yo, era guapa con rasgos de chica del este, delgada, pelo largo de color castaño y media 1,86. Menos mal que a ese viaje me llevé mis zapatos con alzas de 8 centímetros (mido 1,80), porque habría sido un poco chunga la diferencia de altura (suelo quedar con chicas más bajitas que yo).

Estuvimos charlando por Tinder, pasamos al Whatsapp cuando me dijo que quería conocerme y cerramos la cita para ese mismo día sobre las 20:00 aprovechando que no tenia planes. Utilicé el clásico truco de quedar en mi calle, la excusa era porque al ser nuevo no conocía la zona y como no tenía internet fuera del apartamento, no quería perderme, bla bla bla…y ella accedió a venir a recogerme.

Cuando me escribió “I’m already down here!” me puse las lentillas, un poco de colonia y para la calle a recibirla.

Lo que más me impresionó de ella fue su altura, yo iba con mis zapatos con alzas y medíamos casi lo mismo, y eso que ella llevaba unas sandalias planas. Le di el abrazo que doy siempre de inicio para romper el hielo y venirme un poco arriba y su forma de sonreírme me indicó que la cosa podía acabar bien (vamos que le había cuadrado físicamente).

Me preguntó que qué quería hacer y le dije que tomar algo. Por suerte, a unos pocos minutos del apartamento había un bar de estos estilos pub irlandés. Era verano y hacía buen tiempo, decidimos quedarnos en la terraza, que además tenía unas banquetas de madera largas donde pudimos sentarnos juntos.

Pedimos unos grandes vasos de cerveza y comenzamos la cita. Yo seguí mi guión habitual, un poquito de confort para empezar, luego temas emocionales, intentando tener contacto físico a la mínima ocasión y cuando la vi muy cómoda, fui a por el beso.

Ella me hizo la cobra, no porque no le gustase, sino porque creo que no se esperaba que la fuese a besar tan rápido (estaría acostumbrada a que los tíos lo intenten al final o que ni si quiera lo intenten), pero como ella seguía partiéndose de risa con mis bromas, no me lo tome a mal y a los dos minutos la intenté besar de nuevo y esta vez ya sí.

Utilicé un truquillo que siempre utilizo con extranjeras y que me funciona fetén, que es decirles algo en su idioma, a veces es alguna frase que me he aprendido de memorieta o de otra cita anterior, otras es alguna palabra suelta (kochanie que significa cariño o pocałunek que significa beso), a ellas les encanta.

Lo de intentar enseñarles algo de español también funciona muy bien y genera mucha complicidad, además ya sabes que nuestro acento y forma de hablar a muchas les parece muy sexy, especialmente cuando no nos entienden.

El caso es que viendo como iba la cosa, los dos muy a gusto, besándonos, incluso hablando de temas sexuales, pensé que ya estaba todo listo para sentencia basándome en mis experiencias anteriores con final feliz, pero cuando le invité a mi apartamento me puso cara de sorprendida.

Dijo que yo le gustaba pero que no quería ir tan rápido. Algo que podría pasarte tanto en Polonia como en España, así que nada, me quedó claro que me tocaba hacer que las cosas sucediesen en un día 2 y, sin ningún problema, seguí disfrutando de su compañía.

Segunda cita, noche polaca y final feliz

Esta vez la cita fue diferente, fue una multicita en toda regla, y aunque yo puse de mi parte, tengo que reconocer que ella se lo curró bastante.

Comenzamos con una cena en un restaurante de comida tradicional polaca, que por cierto me flipó.

Después fuimos a un parque donde había un escenario con conciertos en vivo, al parecer había un festival esa semana. Nos pedimos unos mojitos para beberlos sentados en el césped mientras nos besábamos y hablábamos un poco de todo.

Los dos estábamos super a gusto, esa sensación que sientes como que conoces a la otra persona de mucho más tiempo.

Cuando empezó a anochecer me llevó a una zona de bares de gente universitaria que me recordó un poco a los bajos de Argüelles en Madrid. Nos metimos en un antro de mala muerte de estos con música alta, casi a oscuras, paredes pintarrajeadas por los clientes, pero bebida barata y de garrafón.

Recuerdo que pedimos un mega cocktail de litro, una bebida azul para compartir típica de por allí. Y tengo que confesarte que tengo poca tolerancia al alcohol y en cuanto bebo un poco me sube muchísimo.

Pues imagínate, iba con una carajilla bastante maja que el inglés me salía solo y las risas eran constantes. No dejábamos de besarnos y ya empezamos a meternos mano sin miramientos.

Incluso hablando sobre sexo, salió el tema de las fantasías sexuales no cumplidas, ella me confesó que le gustaba mucho sorprender al hombre, y que tenía en casa una caja con un antifaz y juguetes varios.

¡Esto prometía! :P

Fin de la cita y odisea para volver a casa

Las cosas estaban claras, solo había que sumar 2+2, ella parecía ser una chica tradicional pero resultó ser una chica a la que le encantaba el sexo (aunque no en la primera cita).

Salimos del garito, los dos bastante contentillos, y le propuse ir a mi apartamento, pero se negó, quería acostarse conmigo pero en su casa. Intenté convencerla pero no tuve éxito, así que acepté su invitación de ir a jugar con su “kit” casero. Quizás si hubiese estado menos bebido sí la habría convencido, quién sabe.

El caso es que fuimos a su casa caminando, una buena pateada pero por fin llegamos. Tuvimos que entrar sin hacer ruido porque vivía con una compañera que ya estaba dormida (ella no era de Varsovia, sino de un pueblo a las afueras y estudiaba en la universidad).

Ya en su habitación, no voy a entrar en detalles, pero me puso el antifaz, y yo estaba excitado pero un poco cagao a la vez porque no sabía si iba aparecer con un cuchillo y clavármelo en el pecho. Por suerte no paso nada de eso, sino que tuvimos un encuentro sexual original y satisfactorio.

La liada viene después del sexo.

Carlos y yo teníamos el vuelo de vuelta a España ese mismo día por la mañana, yo ni siquiera había hecho todavía la maleta y me daba un poco de miedo quedarme frito y perder el vuelo, además no tenía forma de escribir a Carlos para avisarle.

Me despedí de ella con besos y abrazos en la puerta de su casa y yo, sintiéndolo mucho, inicié la vuelta a la mía que, por cierto, fue un cuadro.

Imagínate, a las tantas de la madrugada, en una ciudad que no conoces, ni un alma en la calle, sin las lentillas que me había quitado porque estaban secas y se me pegaban a los ojos, con los zapatos con alzas que me estaban haciendo rozaduras y sin datos en el móvil para usar Google Maps.

LOL.

La vuelta fue penosa, intenté desandar el camino, con los tobillos ya que me bailaban amenazando el esguince, y cuando pensé que estaba completamente perdido, vi la luz, en particular las luces del letrero rosa del hotel Mercure por el que habíamos pasado unas horas antes.

No sé cómo pude orientarme finalmente pero cuando llegue a mi calle pude respirar por fin tranquilo.

Subí a la casa, me quité los zapatones que pesan como un demonio, me puse gotas en los ojos rojos y resecos, me tiré sobre la cama con la ropa puesta deseando dormir un par de horas y ya al día siguiente por la mañana le contaría la historia a Carlos camino al aeropuerto, así me dormí.

Conclusión

Tengo que reconocer que muchas cosas podrían haber salido mal y otras muchas estuvieron fuera de mi control, pero es lo que tiene cuando sales de tu zona de confort.

En Madrid mis citas son siempre iguales, pero cuando viajas, ya sea a otra ciudad o a otro país, las cosas cambian, la logística es nueva y tienes que tener la habilidad de improvisar para superar cualquier escollo que pueda surgir.

Por mi parte estaba tranquilo, porque yo hice lo que tenía que hacer. Primero, físicamente siempre me saco el máximo partido.

En la cita sabía que el primer plan era tomarnos algo y buscar el beso a la mínima oportunidad, y luego ir a por el sexo (aunque ella en ese momento lo rechazó), y luego en la segunda oportunidad que me dio en una nueva cita, como ya nos habíamos enrollado, el plan cena y tomar algo después para hacer multicita estuvo más que justificado.

Y bueno, el final ya lo sabes.

Con esta historia no pretendo enseñarte nada en particular, sino abrirte la mente a posibles situaciones que vas a encontrar en el futuro y que, si lidias correctamente con ellas, podrás acabar con éxito donde otros fallarían.

A pesar de que tuve que hacer las cosas de forma diferente a como las hacía en Madrid, tenía muy claro que la base no la podía cambiar, ¿y cuál era esa base? Pues muy sencillo, comportarme en todo momento como un hombre de estatus, que lo hice, y buscar siempre avanzar, que también lo hice.

Así que, si en un futuro próximo el contexto o las circunstancias te obligan a salirte un poco de lo que estás acostumbrado a hacer, es posible que las cosas sean más complicadas. Pero si tienes clara las bases, si te comportas como un hombre de estatus y sabes lo que tienes que hacer para hacer que las cosas sucedan, vas a tener opciones de que haya éxito y final feliz para los dos.

Y si te apetece contarnos algo, al igual que yo lo he hecho hoy contigo, ya sabes que tienes a tu disposición nuestro formulario de contacto.

Un abrazo!
David Conde
Autor del libro Cómo ser un hombre de ESTATUS

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29 comentarios en «Mi noche más loca en Varsovia, Polonia (acaba bien)»

  1. Me da un poco de envidia por este tipo de vivencias que habéis tenido, me habría encantado haber podido compartir alguna con vosotros, supongo que nunca es tarde, un saludo y que paséis un buen resto de semana!

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    • Así es Albert, nunca es tarde, para Carlos y para mí no fue fácil, recuerdo que antes del primer viaje estuvimos como 2 años dudando si ir o no ir, las cosas nos iban bien aquí, y teníamos nuestras dudas pero al final lo hicimos y para mí ha sido un montón de experiencias enriquecedoras que guardo en la memoria.

      Y quién sabe, quizás tengamos la oportunidad de conocerte en alguno de nuestros viajes, ya hemos comentado por el blog anteriormente que estamos abiertos a compartir viajes con los lectores de CRP ;)

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    • Sí Alex, son lentes de contacto, en mi caso las transparentes de toda la vida, tengo los ojos verdes y no uso lentillas de colores ;)

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  2. Muy entretenido el articulo y estan muy bien los consejos de conversacion que das, gracias!

    Me gusta vuestro nuevo libro por lo que proponeis de crear una especie de proceso automatico a repetir una y otra vez en la primera cita y me gustan aun mas los consejos que dais para ir puliendo el proceso poco a poco (Los del portal y el coche y varios mas que no los habria percibido nunca si no os hubiese leido)

    Os pediria, si es posible, que para el proximo libro hagais que el indice sea un poco mas detallado y extenso y incluya mas puntos de lo que viene en el libro, pues a mi me vale de esquema que reviso rapido en 5 minutos antes de salir para no quedarme en blanco (Ya se que suena muy friki decir que lo repaso antes, pero tengo mala memoria) ;)

    Una cosa que tengo dudas: ¿Os suelen dar problemas los camareros del sitio tipico con sillones al que soleis ir en primer lugar? Lo digo por que a mi ya me han hecho alguna pregunta inoportuna tipo: «¿Tomas lo de siempre?» al ir a pedirle las consumiciones o directamente sonreirme al verme aparecer que provoca que la chica de ese dia se mosquee y me empiece a hacer preguntas tipo «¿Es aqui a donde traes a tus victimas?»

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    • Hola Marcos,

      Sí, el tema logístico es algo a lo que hasta ahora nadie le había dado la importancia que realmente tiene, y cuando le prestas atención, los resultados se disparan.

      Ok, tomamos nota de la sugerencia ;)

      Sobre los camareros, a mí lo máximo que me ha pasado es que alguno me mire y ponga la típica sonrisa de «otra vez por aquí»… pero nunca ha pasado nada más allá de eso. En realidad todo lo contrario, en Madrid siempre han sido muy discretos.

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      • Estoy de acuerdo con Carlos, que precisamente hemos ido a los mismos sitios muchísimas veces y a mí tampoco me ha pasado que el camarero me haya hecho ningún comentario.

        Lo que sí he hecho ha sido utilizar a estos para darme valor, por ejemplo, al ser majete con la gente que trabaja allí, por ejemplo cuando llego y me encuentro al relaciones publicas en la puerta, le saludo con un abrazo de colegeo, él me hace un poco la bola, nos abre la puerta para que entremos, ya me está dando valor por ser conocido y social.

        Luego una vez dentro al camarero le choco la mano y le pregunto qué tal esta, y la chica sigue flipando porque ve que conozco a todo el mundo, cosa que no le suele pasar en sus citas con otros tíos.

        Si vas a ir mucho a ese sitio intenta poner de tu lado a la gente que va a estar allí siempre que vayas y úsalo a tu favor para que tu cita te vea con más estatus ;)

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    • Intentare ser mas simpatico con los chicos del local (hasta ahora me limitaba a ser educado: «gracias», «por favor» y todo eso, pero intentando mantener distancia…)

      Lo que le respondo a las dudas de la chica mosqueada es algo estilo: «Me gusta el ambiente del sitio y vengo a menudo, a veces incluso vengo a leer» y le empiezo a hablar de lo que este leyendo en ese momento

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      • Lo de «traes aquí a tus víctimas?» yo lo tomaría como un test. Respóndeles algo exagerado tipo: «por supuesto! Traigo aquí a las mujeres que más quiero en mi vida… Con mi madre y con mi abuela vengo mucho» o algo así

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  3. Estoy de acuerdo contigo en lo que comentas, cuando por circunstancias ajenas, ya puede ser irte de viaje como te sucedió a ti, o quizás podría haber sido que el sitio donde sueles ir está cerrado o que ese día empieza a llover a cantaros y tienes que cambiar el plan, si tienes claras las bases para que una cita tenga éxito, vas a poder modificar el guión y poder triunfar.

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    • Exacto Alpha Magic, sé que has leído nuestro último libro la guía para una Cita Perfecta porque te lo envíe por correo hace dos semanas.

      Nosotros tenemos nuestra forma de hacer las cosas, que funciona, y es muy cómodo seguir un método sin tener que estar pensando en improvisar o a ver cómo hago esto o aquello.

      Pero a veces como en la historia de Polonia, tienes que saber reaccionar a situaciones que van sucediendo, pero si tienes una buena base, confianza en ti mismo y sabiendo lo que tienes que hacer, es muy extraño que no acabe en final feliz ,)

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  4. Me ha recordado a una situación similar que viví en unas vacaciones con unos compañeros de trabajo que hicimos a Mikonos (Grecia) para celebrar un gran acuerdo que cerramos después de muchas negociaciones.

    Aunque mi cita tiene diferencias yo también conocia a una griega por Tinder, quedamos, el primer día guay pero no se pudo culminar y un par de días después volvimos a quedar y esta vez ya todo rodado hasta el final.

    Solo reafirmar lo que ya dices, cuando las cosas externas como logística y demás escapan a tu control, comportarte como un hombre de estatus y avanzar es lo que te permitirá completar el éxito!

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    • Me alegra mucho Luismi que tu cita/s tuviera también final feliz. Somos conscientes de que a algunos de vosotros también os han pasado situaciones similares porque ya varios se han animado a contactarnos y contarnos sus historias, no las vamos a publicar aquí pero si te puedo decir que las que tuvieron éxito tienen en común comportamientos de estatus y filosofía ABC, aunque alguno todavía no supiese que la estaba aplicando ;)

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  5. Buenas tardes Caballeros.
    Ya he recibido el libro y puesto en práctica.
    Resultado.
    Una mujer, de mi rango de edad ( pasando la cuarentena), de estatus y con feeling extremo
    Tras haber «pasado» por otras mujeres, siguiendo las recomendaciones de Bobby Río, me quedo con esta.

    Muchas gracias por el apoyo y los buenos consejos recibidos.
    Aún así seguiré siendo un hombre de estatus y Redpilled.

    Un saludo señores.

    Responder
    • No puedo añadir mucho más Deimos, porque nada nos hace más felices que nuestros lectores y compañeros de este viaje consigan sus objetivos y sean felices.

      Espero que sigas por aquí con nosotros y aportando cuando t apetezca hacerlo, un abrazo ;)

      Responder
      • Gracias por todo, tanto a Carlos, como a David.
        Ha sido todo un placer conoceros.
        Y ya sabéis que aportaré mi granito de arena a conseguir que cada día haya más hombres Redpillers

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    • Enhorabueno Deimos!!

      Dado que por lo que veo nos movemos en la misma franja de edad ¿En tu exoeriencia has «matizado» de alguna manera algún comportamiento debido a la edad de la chica?.

      Un saludo

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  6. Hola a todos como les va?

    Hablando de la logística pues es verdad, es muy importante también para que la cita tenga final feliz.

    De hecho anoche tuve una cita con una que conocí en TINDER la semana pasada. Le propuse una salida para el sabado a la noche y pues me dijo que no podía porque no tenía con quien dejar al crío.

    Me dijo que en la semana a la salida del trabajo podía juntarse a tomer algo tranquilo.

    Anoche la pasé a buscar por su trabajo, fuimos a un bar muy lindo que yo ya conocía de antemano a una cuadra de distancia de su trabajo.

    Lo pasamos fenómeno, mucha química en la charla, (la cagada es que la mesa libre donde estábamos sentados era frente a frente y complicaba la escala física).

    Pero bueno, la cosa marchó bien porque ella cuando nos trajeron la cerveza propuso brindar y me acercó la cara y me miro fijo y se sonrió.

    Luego a medida que íbamos tomando la cerveza ella me decía que le estaba haciendo efecto ( me acercaba la cara mientras hablábamos y me miraba fijo y cerraba un pocos los ojos).

    Lo intepreté como una buena señal. Cuestión que al terminar me ofrecí de llevarla a su casa. Entramos al auto y le tiré la boca y nos besamos.

    Creo que salió todo bien, pero fué también gracias a la logística que me salió bien, y en ningún momento hubo complicaciones en mi plan.

    Igual yo tenía pensado otro bar cercano en caso que el otro estuviera cerrado (puede pasar).

    Para ir cerrando, no hubo sexo en la primera cita porque ella tenía que llegar temprano a su casa para acostar al crío pero cuando le aviso que había llegado bien me dice que se quedó pensando en mi beso que se había quedado como acalorada y con ganas.

    Disculpen la extensión del comentario, pero venía bien para demostrar como la logística ayuda y mucho en la primera cita.

    Aunque también es importante desarrollar habilidad para improvisar en el momento en caso que algo salga mal por causas ajenas a nosotros.

    Les dejo un saludo grande!!

    Responder
    • Hola Pelado, me alegra de que hayas tenido éxito también, avanzaste en la interacción e hiciste lo que tenias que hacer.

      Y como bien dices la logística muchas veces es el 80/90% de las garantías de éxito en una cita donde quieres acabar en final feliz el primer día ;)

      Responder
  7. Gracias Carlos por tu respuesta.
    Otra cosa que me gustaría preguntarle:

    Que opina sobre usar lentes de contacto para cambiar nuestro color de ojos (por ejemplo cambiarnos a ojos azules o verdes)?

    Estaba pensando que eso podría sumar atractivo a nosotros.

    Pero por otro lado pienso yo que debe traer muchas desventajas usar eso.

    Primero porque no sería auténtico y quizá la chica que conozcamos en cuestión nos va a conocer con los lentes de contacto y pues tendríamos que vivir con eso.

    Sería muy engorroso sacar y ponernos los lentes a cada rato además de la gente que ya nos conoce de antes con nuestro color original.

    Fue una idea que se me cruzó por la cabeza y no se otras cuestiones como el precio y el mantenimiento de estos.

    Alguien ha usado de estos?

    Gracias y saludos

    Responder
    • Pelado, el que te respondió al anterior comentario fue David, no yo.

      Yo te responderé a este.

      Las lentillas de colores pueden funcionar bien si el color encaja contigo. Yo por ejemplo, cuando conozco chicas que llevan lentillas lo noto enseguida. Y no es que eso perjudique en nada, porque son mujeres, pero me da la impresión de que si ella percibe que llevas lentilla de colores sí que puede jugar en tu contra.

      Yo soy rubio con los ojos azules y una vez me compré unas lentillas para potenciar el color. La verdad es que funcionó muy bien, pero claro, el color encajaba perfectamente conmigo. Ni de coña iban a notar que eran lentillas.

      Responder
  8. Gracias Carlos por la opinión.

    Tienes razón en lo que dices, si es mujer quizá no penaliza como si lo utilizara un hombre, en tu caso te ha funcionado porque potenciaste tu color original.

    Yo tengo ojos marrones y soy de piel blanca y seguramente se notará si utilizara lentillas verdes o azules.

    En fin, era para saber que opinión tenían sobre el uso de lentillas.

    Saludos y estoy muy agradecido a ustedes por este maravilloso blog!!

    Responder
  9. En Varsovia, los que tenemos ojos negros, casi que mejor no ponerlos lentillas de colores; quizás a las mujeres de esa zona les atraiga más que los ojos claros, que es lo habitual allí. Casualmente yo estuve por esos lares en verano de 2016. Por aquel entonces todavía no me había tomado la redpill, y desconocía completamente que viajar fuera de España suponía una oportunidad interesante para conocer chicas. Es más, lo que pensaba era precisamente todo lo contrario, es decir, que podría ser más complicado incluso, por dos motivos: primero por ser extranjero, que yo lo interpretaba como un hándicap, más que como una ventaja. Y segundo porque me percaté que las chicas de esa zona son muy guapas. Por tanto, la pedagogía que yo aplicaba era que, a más atractiva es una chica, más exigente será con el físico de los hombres, y en definitiva, más complicado de ligar con ellas.
    Así que me dediqué a hacer lo que iba a hacer, que es hacer turismo, y ya está. Lo que sí hice fue salí una noche un rato por Cracovia, y entré en una discoteca o pub. Creo que se llamaba Prozak. Se entraba bajando unas escaleras, me gustó mucho. En su interior una chica se me plantó delante y me habló en inglés de muy buen rollo y sin venir a cuento. Nunca me había ocurrido eso en discotecas en España. No hay necesidad de sacar conclusiones erróneas; quizás estaba interesada en conocerme, o quizás no, pero yo tenía que haberlo intentado al menos, porque además me gustaba. Ya yo me había montado la película de que no era posible ligar allí. El próximo viaje que haga será con 60 cápsulas de redpill para estar prevenido jejeje.

    Responder
    • Pues Reflexionador, te equivocaste en todo xD.

      En primer lugar, el lugar en el que es más difícil ligar para un Español promedio o del montón siempre va a ser España.

      Pero es que, además, Polonia es conocido como uno de los países en los que mejor funciona el look Español (pelo negro, barba negra y ojos oscuros). Además, muchas chicas tienen especial interés en los españoles y latinos. Al menos es el país del centro- este de Europa donde hemos visto más bares y discotecas latinas con chicas locales.

      Madre mía si hubieras usado Tinder en Cracovia en 2016…

      Responder
    • Pues si eres guaperillas, puedes pararlas en medio de la calle para intentar conocerlas.

      Y si vas a pasar un tiempo, al menos un mes en la misma ciudad, puedes buscar algún evento semanal de intercambio de idiomas. En facebook o couchsurfing suele haber.

      Responder
  10. Hola !!
    Que pasada de historia !!
    La chica esa también hablaba en inglés ?
    Esque en Polonia es muy común que hablen inglés ?

    Responder
    • Sí, en Polonia los jóvenes tienen un buen nivel de inglés. No recuerdo haber hablado con ninguna chica que no pudiera hablar en inglés.

      Responder

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