Ligando (o no) gracias al ESTATUS- Dos nuevos ejemplos (con un giro final inesperado)

Revisando material antiguo, me he encontrado con un par de historias que escribí hace ya casi 8 años y que, a pesar de que son cosas que me sucedieron ligando en discotecas y antes del boom de las app’s para ligar online e Instagram y de la llegada del postmodernismo, creo que la lección que podemos aprender de ellas es muy relevante en el contexto en el que vivimos hoy día.

Los lectores más antiguos quizás las recuerden, ya me contaréis.

Lo que he hecho para publicarlas hoy ha sido mejorar un poco la escritura, adaptarla a los tiempos que corren y editar alguna cosilla por temas de corrección política. Pero lo que sucedió aquellas dos noches en una conocida discoteca de Madrid sigue estando intacto, tal y como lo conté en los escritos originales.

Hoy voy a compartir contigo una de las revelaciones más grandes que pude experimentar en mis primeros años viviendo en la capital.

(Pequeño spoiler: Vamos a hablar sobre el poder del ESTATUS PERCIBIDO).

Madrid, Septiembre de 2011

Por si no lo sabes, trabajo como relaciones públicas de sala en algunas de las discotecas más conocidas de Madrid, y aquella noche me encontraba en la zona VIP de una de ellas, junto a dos clientes que acababan de llegar, vamos a llamarles Jorge y Rafa.

Jorge y Rafa eran dos buenos ejemplos de típicos tíos frustrados. Dos hombres de unos 35 años que, aunque iban bien vestidos, era más que evidente que físicamente se cuidaban poco. Además, eran dos hombres que nada más verles, por su comportamiento te dabas cuenta de que tenían la autoestima muy baja. Jorge y Rafa eran dos buenazos de físico por debajo del promedio que, finde tras finde, salían a intentar ligar a base de invitar a copas a chicas guapas.

El camarero de la zona VIP apareció con una botella de Jack Daniel’s en su bandeja y empezó a servirnos unas copas. Yo me iba a quedar con mis clientes a que me invitaran a la primera, ya que darles conversación y un buen trato era parte de mi trabajo. Además, que eran dos tíos súper majos, siempre que venían me gustaba pasar un rato con ellos.

Jorge aprovechó y antes de que el camarero se fuera a otra cosa, le preguntó si podía invitar a tres chicas a que se subieran a la zona VIP a tomarse un chupito con nosotros, que él invitaba. El camarero dijo que sí y un par de minutos después apareció en el VIP junto a tres chicas muy jóvenes y muy atractivas. Una de ellas me pareció realmente espectacular, tenía una de las caras más guapas que había visto en mucho tiempo.

Nos presentamos todos, Jorge pagó al camarero, brindamos y nos tomamos el chupito de tequila y, acto seguido, cada uno de nosotros empezó a hablar con una de las chicas.

Aquello era un tres para tres en el que estaba claro que no había nada que hacer, y es que éramos tres tíos de físico promedio-bajo (Jorge y Rafa bastante peores que yo), para tres chicas jovencísimas y súper atractivas. Y a pesar de que a mí lo de ligar no se me dé nada mal, me afectaba mucho el HALO de Jorge y Rafa, que en todo momento presentaban actitudes y comportamientos de muy bajo estatus.

Aun así, me quedé hablando con la chica que más me había gustado, se llamaba Laura.

Laura me contó que tenía 20 años, que era estudiante de arquitectura y que casi no tenía tiempo para salir de fiesta porque según sus palabras “no podía hacerme una idea de lo duro que era estudiar una carrera así”. Yo le dije que alguna idea sí tenía, ya que soy ingeniero industrial… pero a Laura lo que yo le contara parecía no interesarle lo más mínimo.

Por su lenguaje corporal, era evidente que Laura no tenía ningún tipo de interés en mí. Su actitud era en plan, “voy a contarle tres mierdas a este tío para agradecerle que me haya invitado al chupito y en cinco minutos me largo de aquí”.

Y eso fue exactamente lo que hicieron sus amigas. Se tomaron el chupito, estuvieron hablando con Jorge y Rafa durante los cinco minutos de cortesía típicos de cuando un pagafantas te invita a algo, y a la primera que vieron oportunidad lanzaron bomba de humo y se esfumaron de la zona VIP.

Pero Laura no se fue con ellas… sino que se quedó allí, hablando conmigo. ¿Por qué lo haría? ¿Fue porque le gusté o… es que había alguna razón oculta?

Ella misma me lo iba a aclarar de manera inmediata…

Laura: ¿Me invitas a una copa?

Carlos: Ahhh… así que era eso…

Laura: ¿El qué?

Carlos: Te has quedado aquí cuando tus amigas se han ido porque aparte del chupito, quieres que también te invite a una copa.

Laura: Alaaaa, ¿¿¿qué dices??? ¡¡¡Qué va!!! Me he quedado porque me has caído súper bien… Mira, para que veas que es verdad, apúntate mi teléfono y hablamos otro día por WhatsApp.

Carlos: Yo no tengo WhatsApp.

(Es verdad, en Septiembre de 2011 todavía no me había descargado el WhastApp).

Laura: ¡Pues bájatelo y así hablamos!

Carlos: ¿Qué bebes?

Laura: Vodka con limón.

La verdad es que me hizo bastante gracia la mentira que Laura me intentó colar y la forma que tuvo de fingir que tenía un mínimo de interés en mí. Sinceramente, me apetecía ver hasta dónde era capaz de llegar para conseguir su copa gratis, así que se la pedí al camarero de la zona VIP y me apunté su WhatsApp. La apunté como “Laura arquitecta”.

Unos minutos más tarde llegó el camarero con el Vodka con limón de Laura en su bandeja, y lo cierto es que la cosa fue incluso más rápida de lo que yo esperaba…

Laura: Bueno, me tengo que ir ya que mis amigas me están esperando.

Carlos: Claro, claro…

Laura: ¡¡En serio!! Escríbeme esta semana y hablamos para quedar otro día.

Carlos: Ok, esta semana te escribo ;)

Y ya está, Laura se fue. Lo bueno es que yo ya sabía lo que estaba sucediendo. Sabía perfectamente que la interacción no iba a ir a ninguna parte porque, desde el inicio, Laura me había metido en el mismo saco que a Jorge y a Rafa. De hecho, ella en todo momento pensó que los tres éramos amigos y que habíamos salido juntos.

Para ella yo no era más que el típico pringao del que podría aprovecharse para sacarle copas gratis, que en aquel entonces ya costaban 10€.

(Y por cierto, es importante que sepas que yo no pagué por la copa de Laura. Ni por la de Laura ni por la de nadie, nunca. Recuerda que yo estaba trabajando en el local. Cada noche tenía derecho a 12 tickets de invitación que estaba obligado a gastar. Aunque también es importante que sepas que Laura seguramente sí asumió que la invitación corría de mi parte).

Cuando Laura consiguió lo que buscaba y me dijo que se tenía que ir con sus amigas no traté de alargar la película más de la cuenta, y me fui también a seguir trabajando y a divertirme con mis amigos.

No obstante, reconozco que quise asegurarme de que mi visión sobre lo acontecido aquella noche era la correcta, por lo que dos o tres días más tarde me descargué e instalé el WhatsApp por primera vez y escribí a Laura un mensaje, a ver qué tal respondía. Solo por curiosidad.

Le escribí lo siguiente: “Al final parece que sí que tengo WhatsApp… ”.

Laura leyó mi mensaje al instante (mi WhatsApp marcó el doble check de haber recibido y leído el mensaje) y… ¿qué crees que sucedió?

Pues ya te lo estarás imaginando… jamás recibí respuesta.

No hubo sorpresas.

Para Laura no hubo ninguna diferencia entre Jorge o Rafa y yo. Desde su punto de vista, yo no era más que un pagafantas del que podía aprovecharse para conseguir copas y chupitos gratis. Un tío chunguete que salía de fiesta con sus amigos todavía peores y al que vendió 10 minutos de su valioso tiempo a cambio del equivalente a 17€ (chupito + copa). Para ella yo era una simple herramienta para conseguir bebida gratis.

Y para mí todo esto fue algo excepcional, pero lo más triste de todo es que para Jorge y Rafa esto era lo que vivían cada noche que salían de fiesta.

Madrid, Junio de 2012 (Nueve meses más tarde)

Aquella noche había quedado en la discoteca con un montón de amigos, y es que esta es precisamente la parte más importante del trabajo de un relaciones públicas de sala: quedar con la gente en la discoteca y luego, una vez allí, recibirles y atenderles para que deseen repetir.

Y para la historia que voy a contarte a continuación, es relevante que sepas que entre toda la gente que entró por mi lista, vinieron un par de amigos hiper guaperas de Galicia que andaban sobre los 25 y 26 años, y también un grupo de cinco o seis chicas súper pijas de Madrid que andaban sobre los 21 y 22.

Nada más llegar, mis amigos gallegos, Juan y Rubén, me dijeron que querían una botella en la zona VIP, que les apetecía estar cómodos. Yo me encargué de gestionarla con el camarero y acto seguido, me despedí de ellos de manera momentánea para ir a recibir al resto de gente que venía por mi lista, especialmente a mis amigas pijas, con las que estuve un buen rato.

Cuando volví al reservado, que serían ya en torno a las 2 ó 3 de la madrugada, me encontré a Juan y Rubén rodeados de otro grupo de chicas, también muy atractivas. Y esto no era ninguna sorpresa, ya que Juan y Rubén, aparte de ser dos atletas de 1’98 y 1’86 de estatura y de físico 10, son los típicos guaperas que desde siempre han sido muy conscientes de cuál es su valor en el mercado sexual y jamás se han cortado un pelo a la hora de ligar.

Rubén estaba hablando con dos chicas, una de ellas me pareció espectacular y, nada más verme, éste les dio un corte a las dos para saludarme con un efusivo abrazo…

Chica atractiva: ¿Quién es?

Rubén: Es Carlos, el jefe de la discoteca.

Dos besos…

Antes de continuar, debo puntualizar dos cosas. La primera que yo no era el jefe de la discoteca, pero tampoco le llevé la contraria a Rubén jeje, y, la segunda, que Rubén era el mejor ala del mundo. Y por si eres nuevo en conceptos de seducción clásica, te aclaro que un ala es un colega que te ayuda a ligar.

A pesar de ser un guaperas, Rubén lo veía todo súper claro.

Él sabía que gracias a su físico y a su poca vergüenza iba a ligar sí o sí todas las noches, y siempre decía que las noches en las que más se divertía eran las noches en las que ligábamos los dos y acabábamos de after en mi casa, por lo que siempre que salía y veía que podía echarme un cable, lo hacía de la mejor manera posible.

¿Y cómo puede un guaperas ayudarte a ligar?

Pues para el que todavía esté en la Blue Pill, lo normal es que piense que lo mejor es que el guaperas utilice su caraza para abrir un grupo de chicas y que luego te presente a una de ellas… pero no, si tu físico es promedio o del montón, esto no funciona. Y es que cuando una chica cree que el guaperas que le acaba de entrar está interesado en ella, pero luego se entera de que éste solo le ha abierto conversación porque quería presentarle al amigo tímido y feaco… la cosa no suele ir muy bien.

Lo que Rubén hacía era dejarme a mí hablar con las chicas mientras que él solo me peloteaba, me daba la razón en todo o incluso me permitía darle órdenes o pegarle algún corte (para así demostrar a las chicas que mi estatus era mucho mayor que el suyo). Y es que cuando un tío de físico 10 se comporta de manera sumisa con un promedio, es que ese tío promedio es alguien (un hombre de estatus), y, por lo tanto, es atractivo.

Lo bueno de aquella noche fue que no solo tuve a Rubén para montar la escenita del promedio misterioso (y de estatus) y el guaperas sumiso, sino que Juan, el guaperas de 1’98 que había venido de Galicia para hacerle una visita, también se animó al juego.

Y ya para rematar, esto no te lo puedo asegurar, pero es muy posible que aquella chica atractiva que Rubén me acababa de presentar también me hubiera visto desde el VIP con mis amigas pijas, las cuales también me peloteaban a muerte (porque me sacaban tickets de copas gratis) y me trataban como si fuera un guaperas.

(Y por si no lo sabes, en la época de la seducción clásica a todo esto se le conocía como prueba social y preselección. Si quieres más información sobre lo bien que funciona ser percibido como el líder de un grupo de guaperas y/o de chicas atractivas, tienes el caso de Omar en este artículo).

La cuestión es que la escena funcionó y después de un rato hablando todos en grupo siendo yo el líder indiscutible del cotarro, aquella chica atractiva quiso saber más de mí. Estaba claro que sentía muchísima curiosidad por saber más sobre aquel tío al que los dos tíos más guaperas de la discoteca prestaban sumisión.

Nos sentamos a solas en uno de los sofás más apartados del VIP y desde el mismo inicio de la conversación a la chica se la veía entusiasmada. Había sonrisas, muchos jiji jaja, contacto físico por su parte… ¿recuerdas cómo habían ido las cosas con la chica de la primera historia? Pues con ésta era todo lo contrario.

Me preguntó sobre mi historia, quería saber cómo había acabado allí trabajando, y yo le conté un poco todo. Le conté cómo empecé, cómo mi situación fue mejorando poco a poco y cómo he acabado trabajando en varias de las discotecas más conocidas de Madrid. Y también me preguntó otra cosa…

Chica atractiva: ¿y solo trabajas en esto?

Carlos: No, soy ingeniero industrial y entre semana trabajo en varios proyectos.

Chica atractiva: Alaaa… eres ingeniero y trabajas en discotecas… qué buen partido, ¿no?

Te juro que me dijo eso.

Una cosa que he ido comprobando con el tiempo y que os gustará saberlo a muchos de los que estudiasteis y trabajáis en lo mismo que yo, es que cuando eres el típico tío frustrado, decir que eres ingeniero solo te hará ver todavía más friki. Sin embargo, cuando ellas te ven como un tío enrollado (o te perciben como un tío de estatus), si descubren que además de eso eres ingeniero, ganarás puntos.

A partir de ahí ella empezó a cualificarse de forma exagerada, que por si no sabes lo que es, significa que empezó a tratar de demostrarme que ella estaba a mi altura. Cuando pasa esto es que las cosas van muy bien.

Me contó que tenía 20 años, que estudiaba arquitectura y empezó a darme un montón de detalles para que yo tuviera claro que ella también era una chica de mucho valor. Me contó que había vivido fuera de España, que conocía mundo porque había viajado mucho, y me dijo también que bailaba muy bien, aunque no la música que estaba sonando aquella noche en la discoteca… y aquí viene lo mejor… me dijo que un día tendríamos que ir a otro sitio para que me lo pudiera demostrar.

Entonces me dijo…

Laura: … ¿Y entre semana sales?

Carlos: Los miércoles suelo ir a Gabana 1.800, ¿lo conoces?

Laura: ¡Sí! La fiesta Erasmus con barra libre.

Carlos: Esa, ¿te vienes este miércoles?

Laura: Este miércoles no puedo porque tengo que estudiar para un examen ☹, pero el siguiente sí. Dame tu WhatsApp y quedamos… Pero si voy iré sola, así que voy a estar todo el rato contigo, ¿eh?

Los indicadores de interés empezaban a ser muy importantes ya. Además, su actitud y lenguaje corporal me indicaban claramente que ese interés era genuino, pero yo no quería arriesgarme a intentar el beso aquella noche con todas sus amigas delante, sobre todo sabiendo que pronto nos veríamos a solas. Pensé que en Gabana y sin miedo a ser juzgada todo sería más fácil.

Le di mi número cuando ella me lo pidió y le dije que me hiciera una llamada perdida para que pudiera apuntar el suyo, pero cuando lo hizo y mi teléfono sonó, en lugar de aparecer un número desconocido en la pantalla, apareció un nombre.

Su número ya estaba memorizado en mi iPhone… ponía “Laura arquitecta”… y yo me quedé pensativo durante un par de segundos… ¿conocía ya a esta chica?

¡¡Joder era ella!!

¡¡Era la misma chica de la primera historia!!

Es verdad que nada más verla noté que su cara sonaba de algo, pero eso era algo que me sucedía a diario. Ten en cuenta que yo salía de fiesta cinco noches por semana y que mi trabajo consistía en relacionarme con la gente. Conocía a tanta gente cada día que al final era imposible recordar a todo el mundo. Además, que habían pasado 9 meses desde que nos vimos la primera vez. No es tan fácil recordar la cara de alguien con quien has hablado durante solo 10 minutos.

Y me di cuenta de que yo a ella ni siquiera le sonaba de nada. ¿Cómo iba a acordarse de alguien que para ella fue un simple pagafantas?

Al reconocerla me vino a la mente todo lo que sucedió la primera noche que nos conocimos y pensé, joder, ¡¡qué diferente todo!!

Estuvimos hablando un rato más, hasta que las chicas decidieron irse. Llegué a plantearme lo de ir a por el beso en la despedida, pero no lo hice. Al final nos despedimos con dos besos y Laura me volvió a repetir que nos veríamos en dos semanas para ir juntos a la discoteca Gabana.

Lo que finalmente sucedió con Laura

Esto ya lo escribo desde la perspectiva de 2020.

No recuerdo quién fue el que inició la conversación, pero a los dos o tres días de nuestro segundo encuentro empezamos a hablar por WhatsApp, y pude corroborar al 100% que esta vez el interés que Laura mostró por mí sí era genuino.

Recuerdo que tuvimos largas conversaciones en las que ella invertía mucho, con muchos emojis y muchos jiji jaja, y recuerdo también un par de cosas muy concretas. La primera es que en uno de nuestros chats empezamos a hablar de Ibiza y Laura llegó a decirme que le molaba mucho la idea de que fuéramos juntos en verano. O sea que ni siquiera habíamos tenido nuestra primera cita a solas y ella ya me estaba diciendo de manera «indirecta» que me veía como posible novio.

No olvides que estamos hablando de mediados de 2012. Para muchas chicas de la época todavía no había llegado la liberación sexual, ni se imaginaban que pronto llegaría el carrusel de guaperas de Tinder, y lo que buscaban era un novio, como siempre había mandado la tradición.

La segunda cosa que recuerdo es que en un momento dado, después de que ella hubiera demostrado claramente y de formas muy diferentes su interés en mí como posible pareja, insinué que mientras ella estaba estudiando para sus exámenes yo estaba manteniendo mis opciones abiertas. Laura entendió que lo que le había dicho es que me estaba follando a otras, cosa que no le moló un pelo, y rápidamente me mandó al carajo.

Qué le vamos a hacer, hace 8 años todavía me quedaban cosas por aprender.

Mi cagada fue tal que llegué a publicar un artículo en nuestro anterior proyecto, artículo que incluía capturas de WhatsApp de lo de Ibiza y de la metedura de pata. Por eso lo recuerdo todo tan bien.

La moraleja de aquel texto era que cuando una chica joven y atractiva te está demostrando su interés de una manera tan abierta, clara y directa, no necesitas seguir con el juego. No necesitas tratar de hacer que se pregunte si estás o no teniendo sexo con otras chicas, porque eso sería tirar demasiado de la cuerda, y ésta podría romperse.

Y como seguramente ya sabes si llevas tiempo por aquí, este juego de incertidumbre debe acabar en el momento ella te deja claro que quiere una relación contigo. Cuando ella ha realizado esa «descomunal» inversión en ti y tú sigues jugando (y ella es joven y atractiva), es muy probable que los dos acabéis perdiendo.

Traté de arreglarlo pero no fui capaz, Laura me bloqueó y así, casi de repente, acabó nuestra historia.

Conclusión

Como es obvio, la conclusión de estas dos historias no tiene nada que ver con animarte a volver a salir de fiesta a tratar de ligar con chicas jóvenes en discotecas. Si eres un tío promedio o del montón, ya sabes que con la llegada del postmodernismo y del boom de las app’s para ligar online e Instagram, esto se acabó.

La conclusión, como ya te he adelantado en la introducción, tiene que ver con el ESTATUS.

Hay hombres que después de acabar en páginas Red Pill (o Black Pill) y de descubrir lo sumamente exigentes que son las mujeres con el físico de los hombres, se vienen muy abajo y asumen que si su físico no es top, no tienen nada que hacer. Y da igual que les hables del estatus, que ni te van a escuchar.

De hecho, si les mencionas el estatus, muchos de ellos te dirán lo de “es que tampoco tengo estatus”, dando por hecho que la única manera de proyectar estatus es a través del dinero.

Pues ya has visto, en estas dos historias yo era exactamente el mismo, un tío de físico promedio o del montón, Laura también era exactamente la misma, una chica muy atractiva de 20 años, y esto es importante, en ninguna de aquellas dos noches gasté ni un euro. Sin embargo, las dos noches tuvieron finales muy diferentes entre sí.

El primer día Laura me vio como un simple pagafanas del que podía aprovecharse para conseguir copas gratis, mientras que a partir de lo que sucedió el segundo día, Laura empezó a verme como su posible novio.

¿Y qué fue lo que marcó la diferencia entre ambas noches?

La respuesta está en el ESTATUS. Y para ser más exactos, deberíamos hablar del estatus que Laura PERCIBIÓ de mí.

Y que conste que tampoco te estoy diciendo que ahora para ligar tengas que buscarte a un par de amigos guaperas o a un grupo de amigas pijas para montar la escenita de la prueba social y preselección. Éstas son solo un par de formas de proyectar alto estatus, que si están a tu alcance, puedes utilizar perfectamente y te animo a ello, pero si no, sin problemas, porque todavía hay muchas opciones más.

Hay un montón de formas de hacer que las mujeres que conozcas te perciban como un hombre de estatus en las que no necesitarás la ayuda de nadie ni tampoco gastar dinero, sino que solo necesitarás realizar unas pequeñas modificaciones en tu estilo de vida, actitud y comportamiento.

Y ok, en 2020 y si eres un hombre de físico promedio o del montón que está en España, es posible que ya no te sirvan para ligar con chicas de 20 años mucho más atractivas que tú. Esto me gusta aclararlo siempre. Pero sí te aseguro que estas formas de proyectar alto estatus te servirán, como mínimo, para tener ilimitadas opciones con mujeres de tu misma liga, lo cual puede que sea suficiente para ti.

¿Te gustaría que las mujeres te percibieran siempre como un hombre de estatus? Bueno, pues si eres nuevo y todavía no lo sabes, para eso hemos publicado nuestro libro:

Cómo ser un HOMBRE DE ESTATUS.

¡Un saludo y feliz semana!
Carlos Montoro

Top 3 artículos recomendados

66 comentarios en «Ligando (o no) gracias al ESTATUS- Dos nuevos ejemplos (con un giro final inesperado)»

  1. Yo os escribo para contaros mi experiencia a raíz de la foto del principio de este artículo.
    Es una escena de la película Project X si no recuerdo mal.
    Justo esa misma escena la llevé a la práctica con una chica alemana durante mi Erasmus en Estonia.
    Si tenéis claro que la chica está muy receptiva os recomiendo probarlo, llevaréis a la chica a otro nivel de cachonda máxima.
    Os cuento: la situación fue en una discoteca, tras hablar con ella y tener buenas sensaciones en cómo iban las cosas la propuse tomarnos un chupito de tequila en la barra, por aquel entonces y en ese sitio costaban 1€, sí 1€, (Carlos además conocerá el lugar) la invité sí, esto fue en el año 2015, no importaba, así pues el camarero nos sirvió el limón, la sal y el chupito. Le dije que lo tomaríamos a mi manera y ella aceptó. Lo que hice fue lamerle un lateral del cuello y le puse la sal, a la vez la pedí que sujetara el limón en su boca, pues bien lamí la sal de su cuello, me bebí el chupito y me comí el limón de su boca que dio lugar a un morreo de escándalo, y de nivel de excitación de la chica nunca visto por mí. Lo que vino después lo omitiremos.
    Os animo a probarlo si se os da el caso, de verdad. Son experiencias muy chulas la verdad.

    Responder
    • Jeje, conozco el garito porque estuve allí contigo. Fue mi segunda vez en Tallinn, y no sabes cómo echo de menos los tiempos en los que éramos libres para explorar el este de Europa.

      Sobre la escena, por supuesto, todo el que crea que pueda probarlo que lo haga. Nosotros hicimos cosas parecidas en la época del artículo.

      Responder
    • Muy buena, la técnica del tequila. Conocia una variante pero si la cosa va bien con ella y sabes el momento es una opción que las deja flaseadas mínimo, estas proyectando decisión y que sabes a lo que vas de una manera muy seductora. Gracias

      Responder
  2. Muy buen artículo. Personalmente prefiero a estos a los relacionados con la Red Pill «Cultural», que para amargarme ya tengo Twitter xD.

    Por otro lado, no sé de qué manera lo dirías, pero cuando insinuaste qué tenías otras opciones abiertas y ella se enfadó, exageró un poco, no? Vamos, qué todavía no habías tenido un beso y ella ya esperaba que fueras sólo para ella? Si le hubieras dado esa sensación, o estarías mintiendo, o te estarías» Regalando «.

    Responder
    • Muchas gracias, Rafa :)

      Y hay que entender que era otra época. De hecho, 2012 fue el primer año en el que empezamos a disfrutar de la liberación sexual, o sea, que había todavía muchas chicas que no habían cambiado y lo que buscaban era un novio serio en el que pudieran confiar.

      Imagínate como eran las cosas que en aquellos años que, en los libros de seducción, te decían que no trataras de besarla delante de sus amigas porque ella no correspondería a ese beso aunque quisiera, solo porque no querrían que sus amigas pensaran que era una «puta». Y así eran las cosas de verdad.

      Hoy si les apetece, se hacen cuartetos con las amigas y un guaperas. Todo ha cambiado mucho.

      Pero en cualquier caso, tienes razón, su reacción fue exagerada. De hecho, yo al principio pensé que podría solucionarlo, porque no me pareció para tanto. Pero mira, fue imposible. Eso sí, lección aprendida.

      Pero tampoco tendría que haberme regalado, sino haber mantenido una actitud neutra. O sea, que me mola que hagas esos planes de novio, pero yo no voy a darte mucha bola con ello hasta que al menos nos hayamos besado y tenido varias citas (porque en aquellos años, para el sexo a veces tocaba esperar varias citas).

      Responder
  3. Hola Carlos, así da gusto comenzar la semana después de un fin de semana rutinario que parece que estamos en bucle.

    Leí la historia original en su momento el anterior libro y me ha encantado volver a leerla. Quiero decir que hace 8 años aunque el físico siempre ha importado, pero no tanto quizás cómo ahora, ya jugabas con el tema del estatus, hablando con ellas en el VIP en vez de en la pista de baile y cosas así.

    Una pena que no acabase la historia en final feliz, pero seguro que aprendiste mucho de esa experiencia.

    Responder
    • Si Luismi, ya sé que tú nos sigues desde el proyecto anterior :)

      Y el estatus siempre ha sido importante, por supuesto, solo que en la era de la seducción clásica nadie fue capaz de explicarlo de una manera tan clara como lo estamos haciendo ahora, ni los americanos, ni los españoles.

      Y sí, sí que aprendí. Yo creo que este error no lo he vuelto a cometer.

      Responder
  4. Es tal y como lo cuenta Carlos
    Y esto sucede mucho durante la etapa del instituto donde la popularidad es la característica más importante mientras estas allí.

    Un chico promediazo físicamente que es amigo del grupo de guays es percibido automáticamente como uno de los tios tops del Insti, y seguramente ese chico, al estar acostumbrado a esa situación, tendrá comportamientos de estatus masculinos de hacer lo que quiera y demostrar quien manda

    Otra cosa que quiero apuntar es la parte donde dejabas caer a Laura que tu mantenías abiertas tus opciones como dejándola claro que ya follabas mucho y tampoco te ibas a reservar para ella si no te convencía al salir. Esto es algo que al final tengo comprobado que sobra y que suele restar más que sumar porque si esa chica te percibe como un tío guaperas o de estatus o ambas, ya da por hecho que eres un hombre solicitado que folla lo que quiera y por tanto, recalcarlo, puede sonar pesado o cargante.

    Gran artículo me ha sorprendido mucho la historia, el giro de que era la misma chica ha sido la hostia jajaja

    Responder
    • Así es, Sergio, esto pasa mucho en los institutos. Y añado un apunte, necesitas ser amigo de los guays y, además, tener una posición de estatus en ese grupo de gente guay. O sea, que ellos te traten con respeto y tal. Porque ser la mascota de los guays y que te den collejas nunca funcionó xD.

      Y sobre lo segundo, es lo que comento en el artículo. Cuando una chica (joven y atractiva) hace la inversión de decirte que quiere algo contigo, lo peor que podemos hacer es lo que hice yo, y es que si hizo esa inversión, fue precisamente para dejar las cosas claras y terminar con el juego.

      En resumen, si ella te dice que quiere exclusividad y tú también la quieres, se acaba el juego. Ahora bien, terminar con el juego no significa tampoco que haya que comportarse como un calzonazos.

      Responder
  5. Un amigo llevaba la cartera llena de billetes fotocopiados mezclados con los pocos verdaderos que tenía para que al ir a pagar pareciera que estaba forrado xDDD

    En fin, esto me recuerda a una cita que leí (en inglés) hace tiempo y me hizo mucha gracia: «Recuerda siempre ser tu mismo. A no ser que seas un mierdas. En ese caso, mejor sé otra persona».

    No es exactamente lo mismo que se plantea en el artículo, pero es triste que cualidades perfectamente válidas y admirables no sirvan a la hora de tener una vida sentimental y/o sexual satisfactoria. Pero bueno, es una de las muchas «amargas red pills» que tenemos que tragar para no hundirnos aun más en la mierda del postmodernismo.

    Responder
    • Sobre el «billetera llena game» ya hablaremos en otro artículo xD.

      Y lo del no seas tú mismo fue de las primeras cosas que aprendí cuando empecé a leer sobre seducción. Creo que ya iba en El Método de Neil Strauss.

      Además, que es de cajón. Si un tío lleva toda la vida sin ligar siendo él mismo, ¿qué consejo le vas a dar? ¿que sea él mismo? xD.

      No, lo que hay que hacer es cambiar/mejorar y llegar a ser la mejor versión posible de uno mismo, y si además puedes usar técnicas o estrategias como la del artículo para conseguir oportunidades que normalmente no tendrías, pues mucho mejor.

      Responder
      • Si Carlos. Espero como agua de mayo un artículo sobre el «billetera game» o sobre lo que debes mostrar para ser un tío de estatus.

        Voy a intentar explicarme:

        Si es verdad que hay otros factores aparte del dinero que marcan el estatus, pero obviar el tema del dinero me parece un error.

        Si vives en un cuchitril, ¿Conviene mostrarlo a las tias o no?
        ¿Conviene llevar la cartera con abundantes billetes o con poco dinero?
        Si tienes un coche modesto ¿Conviene llevarlo en la primera cita o no?

        Entiendo que si tienes un cochazo y un casoplon como el Iglesias todo ello suma puntos. ¿Y si lo que tienes es humilde que haces?

        Y si tienes un trabajo que es poco atractivo (aunque no necesariamente mal remunerado) tipo barrendero, paleta, limpiador… ¿Que haces?

        Responder
        • El «billetera llena game» era una estrategia que compartió alguien en el foro de Roosh. Yo nunca lo utilicé, pero lo cierto es que tenía pinta de funcionar bien, así que quizás compartamos la idea algún día.

          Sobre el tema del dinero, como ya hemos comentado muchas veces por aquí, lo único importante es poder vivir decentemente. Lo mínimo sería vivir en un apartamento limpio y arreglado.

          Si tienes un coche modesto no conviene llevarlo a la primera cita. Sé que alguno se mosqueará, pero nosotros no hemos inventado las reglas, solo las jugamos, y es mucho mejor que ella piense que no tienes coche a que piense que tienes uno «malo».

          Luego, después del sexo y de los orgasmos, el coche dejará de ser tan importante, igual que deja de ser importante que midamos entre 5 y 8 cm menos de lo que en principio parecía.

          Y si el trabajo puede ser percibido como de bajo estatus, aquí ya es cosa de cada uno decir la verdad, adornarla, mentir o cambiar de tema.

          Yo por ejemplo nunca digo que trabajo en ComunidadRedPill, digo que me dedico a los negocios online, lo cual tampoco es ninguna mentira.

          Responder
          • Yo ya os lo dije hace tiempo. Cada vez me estoy cansando de tanta tontería. Tengo una follamiga que me lo paso bien con ella y hago lo que quiero. Esta superficialidad fundamentada en nada empieza a cansarme.

          • El postmodernismo es el que está poniendo los fundamentos de esta superficialidad (o de la hipergamia desatada), y, de momento, parece que lo único que podemos hacer es tragar y adaptarnos.

            Eso o rendirnos.

            (PD. Mejor no nombremos a nadie que no sea de este blog).

      • Hola carlos, recomiendas el trabajar de relaciones públicas, si es así deberías pasarnos algunos consejos y trucos, y lo que mencionan del billetera game una vez escuché una historia de un tipo que llego a un strip club con un fajo de billetes de baja denominación y en la parte exterior uno de alta denominación, para que pareciera que todos eran así xD, y según lo que me contaron era el centro de atención de la sala

        Responder
        • Recomiendo trabajar de relaciones públicas siempre que sea como en Madrid. Allí el trabajo consistía en llevar a la gente por tu lista y estar en la discoteca un mínimo de 3 horas, acompañando a esa gente. Por supuesto, si no llevas gente (un mínimo de 10), no cobras.

          Lo que creo es que esta forma de trabajar no existe en muchas ciudades. En la mayoría de sitios un relaciones públicas es un tío que reparte tarjetas por la calle, y eso no lo recomiendo.

          Y lo que comentas del billetera game funcionará con dólares, pero con euros, lo veo complicado xD.

          Responder
  6. Vaya…pues sí que es una historia curiosa…cuando en la segunda historia cuentas que conociste a otra chica de 20 años que también era estudiante de arquitectura me pareció una coincidencia sin importancia, ni pensé que podría tratarse de la primera chica xd.

    Este artículo me recuerda a algo que vi en el año 2013, cuando yo estaba en 2º de ESO. Tenía 12 años en aquel momento. Recuerdo que vino un chico nuevo a mi colegio ese curso, y no sé cómo fue, pero se juntaba al principio con los “guays” de la clase, algunos de los más guapos y con más estatus. Cabe mencionar que ese chico (Alberto se llama) era bajo (hay que tener en cuenta que todavía estábamos en plena etapa de crecimiento, pero había muchos que eran más altos que él, incluso yo que soy bajo). Y claramente estaba gordo (tampoco es que destacara por ser especialmente guapo de cara, sería en torno a un 6).

    Pues bien, a pesar de eso, por el mero hecho de juntarse y salir con los que eran percibidos de más estatus, escuché a una de las de mi clase (de las más pijas) hablar con otra: “Oye pues Alberto es guapo ehh” . Palabras literales. Yo por aquel entonces no sabía qué estaba pasando, pero ahora lo comprendo todo. Si yo hubiese estado en el lugar de Alberto, seguramente habrían dicho eso de mí también jajaja. Posiblemente por esa razón Laura, al conocerte por primera vez, pasó de ti al ver con quienes ibas acompañado.

    Un artículo muy interesante desde luego.

    Responder
    • Muchas gracias, Andrés :)

      Y sí, en los institutos pasan (o pasaban) muchas cositas así. Precisamente hablábamos sobre esto más arriba. Yo recuerdo cuando al mío llegó un estudiante de California, solo por venir de allí (era español pero vivió allí) ya era considerado como un chaval de estatus, y el más interesante de toda la clase.

      Responder
  7. Buenas Carlos!

    Hacía tiempo que no entraba a comentar pero me han salido un par de dudas.

    1- Recalcas que pasó en la época pre-postmodernismo por que ahora mismo esta técnica no funcionaria en una discoteca?

    2- Es extraño encontrar a un guaperas que te haga bien de ala, la mayoría son egoïstas, intentan pillar el máximo de liges y les da igual como te vaya a ti (o si te da consejos son blue pill como “tienes que tener confianza”). En todo caso, no perdia oportunidades bajando su Estatus cuando te ayudaba? De verdad estaba dispuesto a sacrificar algunas conquistas solo para ayudarte?

    PD: el alcohol no puede hacer que las mujeres puedan sobrevalorar el aspecto fisico, además de que la oscuridad en la disco juega a nuestro favor?

    Un saludo Carlos!

    Responder
    • Hola Marc, me alegro de leerte por aquí :)

      Lo recalco precisamente por eso. No digo que ahora no pueda funcionar, porque por ejemplo, en discotecas de gente madura funciona seguro. Pero con chicas jóvenes… va a depender de muchas cosas (del aspecto del promedio, de los colegas, del tipo de chicas, etc…).

      Si yo saliera ahora con Juan y Rubén, estoy seguro de que no funcionaría. No sería suficiente. Además, que si dejé de salir de fiesta fue por algo :)

      Y tienes razón, la mayoría de guaperas son como dices. Además, que una cosa que pude comprobar en aquella época fue que cuando veían que David o yo ligábamos, la mayoría de guaperas lo que querían era competir con nosotros, y demostrar que ellos eran «mejores». Pero Juan y Rubén no eran así, eran colegas de verdad. Y ten en cuenta que eran tíos muy muy top, por lo que era raro que salieran perjudicados. Salí mucho más con Rubén, porque él vivía en Madrid, y las únicas noches que no ligó fue porque se tajó demasiado.

      Y el alcohol ayuda a muchas cosas. No sé si diría que nos ayuda a sobrevalorar el aspecto físico de la otra persona o lo que hace es que nos pongamos más calientes. O quizás ambas xD. En cualquier caso, no salíamos por discotecas en las que las chicas bebieran demasiado.

      Responder
  8. Me acuerdo de esos casos en su dia,creo que estaban en uno de vuestros libros.Y la gran diferencia que marca el cómo te perciban,siendo el mismo,es flipante.Yo tengo visto que las compañías también influyen mucho…Si no tienes alguna que te sume,por lo menos no vayas con una que te reste (ej:amigos pagafanteros,gente que viste fatal o no se comporta…etc)

    Responder
    • Así es Sword, estaban en un libro :)

      Y una de las cosas que comentábamos era precisamente esa. En la época muchos tíos solo querían salir de fiesta con amigos feacos porque pensaban que así iban a ser el que más destacara del grupo… cuando la realidad era que salir con tíos chunguetes y pagafantas en camiseta de manga corta, lo que hacía era que todo fuera mucho más jodido para ligar.

      Responder
  9. Por curiosidad, ¿Jorge y Rafa sabían algo sobre seducción? ¿Alguna vez te animaste a contarles algo sobre seducción o de la redpill? Te lo pregunto porque aunque fisicamente estaban flojos se ve que manejaban pero que no usaban bien sus medios, lo habrían tenido más fácil para mejorar su comportamiento y tener resultados.

    Responder
    • Sí, Jorge y Rafa tenían buenos trabajos y vestían bien, pero no sabían absolutamente nada sobre seducción (y la Red Pill no existía).

      Yo tampoco les comenté nada porque no eran amigos míos, solo eran unos clientes. Imagínate lo incómodo que sería que te viniera un tío que casi no conoces de nada a decirte que lo que haces para ligar está mal.

      Responder
  10. Hola Carlos, qué tal estáis? Espero que genial. Ya vuelvo a estar por aquí, se agradece ver este tipo de artículos que te hacen recordar con nostalgia las épocas de la «abundancia y el buen rollo». (Lo pongo entre comillas porque soy consciente de que vale que había que trabajar muy duro por supuesto, pero por lo menos había una gran abundancia para el que fuese capaz de echarle cojonazos)
    Yo me acuerdo de esa historia perfectamente jeje, me acuerdo que recalcabas que cuando dices que eres ingeniero pero demuestras ser un zombi te ven como un frikazo total, pero si has demostrado ser un tío de estatus y luego encima dices que eres ingeniero entonces te ven como a Robert Downey jr.
    Y ojo, en verdad podemos observar que la naturaleza de la seducción siempre ha sido así, comportarse de estatus o ser caraza = sexo. Comportarse como un zombi o ser feaco = comer mierda a capazos. De hecho hace poco me dio por fijarme en alguna película de los 80-90, y era lo mismo, las tías más normativas estaban endiosadas y solo querían al dueño del local y a los tíos más top, y el betazo o feaco era el pagafantas que no le querían ni en pintura. Lo que pasa es que ahora en 2020, por culpa de tanto huelebraguismo colectivo, las cosas están más heavy que nunca. Pero lo que tengo muy muy muy claro es que muchísimos más resultados va a tener un hombre promedio del 2020 que se comporte de la manera como bien decís en vuestros dos libros, que un hombre promedio de los años 90 que se comportase como un pagafantas tímido y con la energía de un zombi.

    Por cierto, me ha medio sorprendido bastante el final. La verdad que a estas alturas yo hubiera hecho exactamente lo mismo que tú, lo de darle el drama a la chica y dejarla pensando como que me puedo estar teniendo sexo con otras mujeres y abierto a todo lo que se me presente. Me ha parecido muy curioso que te mandase al carajo, ya que esto del drama y la incertidumbre es algo que incluso las pone muy muy calientes, mientras que la seguridad les suele repeler. Yo me quedo con eso que dices de que si te lo demuestra muy abiertamente pares de jugar. Pero vamos, que yo ante la duda, prefiero seguir el juego del drama por siaca.
    Y mira que yo realmente puedo decir que he perdido a una mujer precisamente por «jugar demasiado» y dar drama en exceso. Pero en tu caso, es que la chica simplemente la viste una noche y no hubo sexo ni besos ni nada, y la tía con eso ya quería ser novia!!! Supongo que será por la época, pero vamos hoy en día el drama en las primeras citas es imprescindible. No me imagino hoy en día una relación sin que primero antes haya habido sexo, besos y… mucho drama!

    Y nada, espero que estéis genial dentro de todo este confinamiento, que a decir verdad, reconozco que ha sido muy triste, lo único bueno, si que puedo sacar algo positivo de todo esto, y es que los «problemas» que tenía en mi vida en el pasado ahora los veo y me descojono de ellos, y los que tendré en el futuro los voy a ver como retos y voy a estar muy preparado para afrontarlos y disfrutando del proceso del desarrollo personal. Ha sido una época de darle muy duro al desarrollo personal y al deporte con 0 equipo, y de olvidarme de toda la puta mierda tóxica que no me valía para nada. (Por poner unos ejemplos, instagram lo tengo para ver deportistas, seguir a mis mejores amigos y ver animalitos y 20 minutos al día y YA, y en cuanto a la política yo no la quiero ni en pintura.) Porque si te soy sincero unos meses atrás la verdad que no te lo quise decir pero estaba cayendo en la black pill, pero en esta época me ha hecho pensar mucho y me he dicho a mí mismo que ni de coña me voy a permitir caer en eso. Y más después de pensar en todas las historias motivadoras como la del último hombre que me enseñaste. Así que bueno, algo positivo puede tener todo esto…
    Eso sí, que también te digo que siendo realista, como siga siendo esta gente tan extremadamente irresponsable en grupazos por la calle y demás, por lo que estoy viendo… al final este año 2020 nos va a tocar estar solazos y a hacerse pajas.
    Pero bueno, ya sea antes o después, espero que empiece a tener buenos resultados.

    Responder
    • Me ha hecho gracia lo de que si te perciben como un hombre de estatus y les dices que eres ingeniero, te ven como Tony Stark xDD.

      También me ha gustado esta reflexión:

      «muchísimos más resultados va a tener un hombre promedio del 2020 que se comporte de la manera como bien decís en vuestros dos libros, que un hombre promedio de los años 90 que se comportase como un pagafantas tímido y con la energía de un zombi».

      Y ya lo sabes, el drama y la incertidumbre funcionan muy bien para hacer que ella desee tener algo contigo. Pero cuando ya te lo ha dicho, seguir con el rollo no es lo apropiado. Y más si ella es joven y atractiva y puede buscarse a un guaperas que la trate bien en cualquier momento.

      Y la verdad es que cuesta mantener el ánimo con todo lo que está pasando, pero hay que ser positivos. Todavía nos quedan muchas cosas buenas por vivir :)

      Responder
      • Gracias Carlos, me ha gustado también tu última frase. Toda la razón, porque al fin y al cabo, estamos en muy buenas edades, nos queda mucho bueno por vivir todavía. Hay que tener una mentalidad como la del gran Trump, y ver siempre las soluciones a todo.
        Y otra de mis grandes reflexiones que hablaba ayer con un amigo de la comunidad es: Disfrutar de todas las mujeres posibles tanto aquí como en cualquier país del planeta y estar abierto a todas las opciones, mientras que te lo curras y te lo trabajas sin descanso para estar preparado el día que tengas la oportunidad de ligarte a esa teen perfecta españolaza que te vuelve loco, y puedas ir a la playita con ella y con el BMW y lo recuerdes como el puto día más feliz de tu vida. :)
        Esa visión es muy poderosa, porque en primer lugar me mantiene activo para currar lo que haga falta y salir del confort constantemente aunque cueste.
        Y luego… Si con el tiempo acaba pasando, pues ya te digo viviría el momento más feliz de mi historia. Si no pasase, bueno, al menos disfrutaré del camino y habré disfrutado mucho de todas las oportunidades que se me han presentado.
        Pero por supuesto, siempre estar abierto a todo. Nunca sabemos lo que podemos llegar a conseguir si no tomamos acción.

        Por cierto, a todo esto del tema del estatus e ingenieros, quería hacerte una pregunta. Se que es algo que tiene incertidumbre, pero creo que tu opinión me puede venir muy bien.
        No se si ya te lo conté, pero yo en su día me metí en ingeniería. El caso es que lo acabé dejando. (aprobé 1 tercera parte) pero es como que siento este año que me arrepiento de ello. Vale que ahora también tengo otras opciones que no las veo nada mal, pero hay una parte de mí que se siente mal por haber dejado eso, ya que quizás con una carrera de ingeniero puedo llegar a ser un tío de mucho estatus y tener un buen trabajo… Aunque también depende. Porque luego hay mucha incertidumbre de si conseguiría un buen trabajo o no. Los hay que les va bien pero no a todos. Tú que me aconsejarías. Merecería la pena el esfuerzo de volver y estar unos 3 años en la universidad para tener ese título? Viendo el lado negativo… sería un esfuerzo tan brutal que apenas tendría tiempo libre para otras cosas esos 3 años. Pero el lado positivo es que si todo sale bien en 3-4 años podría empezar a tener un buen trabajo.
        Y no es que sea ni mucho menos un trabajo que me entusiasme, pero la verdad es que merece la pena el estatus que te da.

        Responder
        • Este es un tema muy personal, yo no voy a recomendarte nada, pero sí te diría que si yo estuviera en tu situación, no volvería.

          En 3-4 años tienes tiempo de aprender a desarrollar un negocio online y a aprender inglés perfecto, que ve llevarán a tener un sueldo seguramente mejor o como mínimo igual.

          Y podrás hacer todo esto disfrutando de la vida, cosa que no sucederá si estudias ingeniería.

          Además, qué puto asco tener que ir a la universidad postmoderna. Me dan escalofríos solo de pensarlo.

          Responder
          • Muchas gracias Carlos por tu respuesta y opinión. La verdad que me ha venido muy bien y voy a descartar completamente la opción de regresar a ese lugar y centrarme en lo verdaderamente importante. Por supuesto esa opción es algo que me gustaría probar la del negocio online, estoy abierto a ello. En cuanto tenga un sueldo que me de la seguridad para apalancarme lo tendré muy en cuenta. :) Tener varias fuentes de ingresos es clave. Por supuesto, siempre aprendiendo de los gurús americanos.

            Y exactamente, tu último párrafo te entiendo perfectamente. Quizás yo tengo esos recuerdos bonitos de la universidad porque recuerdo cuando estaba con mi grupazo de colegas (que actualmente conservo) en el maravilloso 2014 con un buen rollo brutal con todo el mundo. Quizás voy ahora y me muero del asco con lo posmoderno y me suicido XDDD. (De hecho, ya sabes que cierto día del año hay un grupo que tú sabes que toma por la fuerza las clases a tocar los huevos. Indignante.)

  11. Yo si que me acuerdo de cuando la publicasteis hace tiempo. No me acordaba de la segunda parte de la historia lo cual ha sido una sorpresa pero ha estado entretenida leerla para recordar como eran aquellos tiempos.

    Un gran articulo y espero que esteis bien.

    Responder
  12. Buenas, Soy joven y bastante inexperto con las chicas y el sexo. Yo creía que es que no sabía ligar, pensaba que yo no me veía tan mal pero igual a las chicas no les parecía guapo, la cosa es que después de 2 meses estando en Tinder, me he dado cuenta de que valgo mucho mas ya que les abro directamente con este texto:
    «Holaa, me pareces muy interesante y me encantan tus fotos que me dices si quedamos, ahora que ya se acaba esto de la cuarentena, podriamos pasar un rato genial los dos juntos. Que te parece?😉»
    A lo que las chicas me contestan satisfactoriamente y me dan el WhatsApp rápidamente.
    El problema es que yo aparento tener estatus en las conversaciones ya que hablo lo mínimo, pero cuando llegue el momento del sexo tengo miedo que por mi inexperiencia, acabe demasiado rápido o quede mal en la cama.
    Que puedo hacer?

    Responder
    • Pues si estás tan sobrado de opciones, lo que debes hacer es lanzarte y hacerlo. Y si sale mal y la chica no quiere repetir, pues te buscas a otra, que parece que lo tienes fácil.

      La única forma de coger experiencia es practicando :)

      O si quieres asegurarte al máximo de hacerlo bien, también puedes echarle un ojo al eBook de introducción al orgasmo femenino que regalamos con nuestro segundo libro:
      https://www.comunidadredpill.com/cita-perfecta/

      Responder
  13. Esto me recuerda a una experiencia similar ha hace 2 años en una discoteca con amigos, la discoteca era de Mataró (Barcelona). Iba con unos amigos y una amiga mía (esta era la clave) para conocer a sus amigas. Mia amiga era guapa (22 años) y tenía unos comportamientos de guaperas conmigo, incluso se llegó a sentar encina mío y rodearme el cuello, yo cogiéndola de la cintura en todo momento mientas hablaba con las amigas de mi amigo. Además me ponía por las nubes.

    Esa noche en la discoteca notaba los indicadores de interés de la chica pero yo no le hacía mucho caso. Y justo al despedirnos de la discoteca se me hecho encima y me dio un morreo espectacular. Me quedé atónito (normalmente soy yo el que me lanzo). Después me comporte como un necesitado y todo se quedó allí.

    Ya leía sobre seducción pero eso día aprendí en primera persona el poder de la preselección y proyectar estatus.

    Responder
    • La preselección siempre fue uno de los conceptos más repetidos en cualquier publicación sobre seducción de la época, y con razón, realmente funcionaba (y funciona).

      Había hasta estrategias sobre cómo hacer «juego de sala», y hacer que otras mujeres te hicieran más atractivo a la hora de atraer a la que realmente te gustaba.

      Responder
  14. Muy buen post Carlos, ya lo había leído en un libro de seducción si mal no recuerdo y wow,es increíble como las circunstancias y como las mujeres nos ven dependen tanto del entorno y la situación,lo más importante en mi opinión es que ellas sean capaces de percibir liderazgo y características muy masculinas para sentirse al menos con la curiosidad de conocernos,aunque te soy sincero en mi vida personal todo iba de lujo, cada vez hacía mejores amigos y de más estatus lo mismo con las mujeres ,por primera vez estaba siendo feliz y viene este virus de los cojones a joderme el año porque se supone que las discotecas mínimo hasta 2021 no abren y el tema del sexo va a empezar a escasear si no se inventa nada nuevo

    Responder
    • El coronavirus nos ha jodido la vida a todos. A mí me ha dejado sin viajes en un año que prometía ser épico :(

      Pero bueno, en tu caso, si no abren las discotecas, siempre puedes pasarte a Tinder, que va a estar echando fuego dentro de nada.

      Responder
  15. Buenas. Muy buena anécdota, no me esperaba ese desenlace jaja. Que guaperas más majos esos. Queda bastante claro que ,detrás de toda la fachada de civilización, nuestro comportamiento sigue siendo muy «animalesco» en lo que se refiere a la atracción, así como en muchas otras cosas que no vienen a cuento.
    Y quiero preguntar algo. Yo de antemano supongo que no les afectaba mayormente pero, tenía alguna consecuencia negativa para los guaperas el mostrar sumisión? Bueno, en realidad no sé ni para qué pregunto… jaja! Con todos los experimentos sociales sobre atractivo facial que ya ví.
    Conocéis el dicho «billetera mata galán»? Para este caso sería «estatus mata galán»?
    Dios mío, cuanto ciencia, aprendizaje, esfuerzo, etcétera; hay que poner cuando no tienes una cara super agraciada… En fin, saludos y seguid así.

    Responder
    • Ya lo comentaba más arriba, Juan y Rubén eran muy muy top y ligaban todas las noches. Cuando tienes físico de un atleta y una buena caraza, se te permiten muchos errores. De todas maneras, hay que tener en cuenta que él se comportaba así conmigo, pero luego en la conversación a solas con las chica (con una amiga de la que estaba conmigo), volvía a venirse arriba y a ser el sinvergüenza que realmente era xD.

      Responder
  16. Genial la historia Carlos. Muy ilustrativa, imposible no aprender con ella.

    Quería comentar sobre el tema de que cuando ella ya te ha dado el sí no es conveniente seguir con el juego. Es algo que he vivido en mis carnes hace poco tiempo y casi me causa un mal trago. Por suerte, ella me hizo algún comentario de disgusto fácil de identificar y pude parar a tiempo. Tras corregir, todo como la seda, pero con la relación funcionando ya en otros términos.

    Este es un tema en el que no se abunda lo suficiente. Ponemos toda la carne en el asador para llegar a pasar del no al sí, y esa fase es la que tenemos trabajada a tope: cuidar el físico, mostrar estatus de manera clara, el «hacer las cosas bien» que comentáis.

    Pero lo que hacer después del sí queda poco claro, o simplemente no estamos atentos y seguimos haciendo lo mismo, y ya no es lo que toca. Es un periodo crítico para que la cosa no se quede únicamente en el primer polvo (o incluso a veces ni eso). No sé si lo habéis hecho ya, pero da para artículo.

    Responder
    • Hemos tocado el tema varias veces, pero todavía no hemos hecho un artículo dedicado a ello. Para el que tenga interés, que le eche un vistazo a la categoría relaciones: https://www.comunidadredpill.com/category/relaciones/

      Y sí, una vez ella hace la inversión de decirte que quiere algo serio contigo, el juego termina, pero ojo, eso no quiere decir que haya que pasar al modo calzonazos.

      Hay que seguir con la misma actitud de siempre, solo que sin insinuar de maneras tan directas que es posible que estemos con otras personas.

      Responder
  17. Yo hace años me acuerdo q como era un patan y no sabía ligar acababa juntandome con chicos desconocidos, muchos de ellos guaperas. Tenia gracia, pq muchos eran realmente agradables y te echabas unas risas y te lo pasabas mejor q 3 minutos hablando con una tia en la q se.notaba q no estaba nada interesda. Otro factor q me acuerdo, esq muchas veces, ironias de la vida, el guaperas estaba tan agusto conmigo q digamos q dejaba para mas tarde eso de ligar. Yo siempre pensba, pq las tias no tendran este buenrollismo? Yo cuando me cansaba de tanto rechazo empezaba a hablar con porteros, extranjeros, tios random, guaperas… y l menos no me iba amargado… algun dia deberiamos hablar de las difrencias de liga segun la zona, pq me da la sensacion q aqui, en Barcelona, no hubierais conseguido ni la mitad q en valencia y madrid ( ya os di las razones y no me puedes negar q son muy ciertas). Sea como sea tuve bastantes malas experiencias en las discotecas de bcn…mucha droga, peleas, mal rollo y sobretodo campo de nabos…
    Me hubiera encantado conoceros en aquella epoca. Me hubiera largado a Madrid o Valencia, el infierno de la manera de ser de las catalanas es una pesadilla. Esto no lo.publicareis, pero supongo q ya lo sabreis.

    Responder
    • Lo de drogas, peleas o mal rollo está en todas las ciudades, solo hay que buscarse lugares en los que no los haya. Seguro que en Barcelona también hay (o había) locales pijos.

      Y hemos estado en Barcelona, y en la época anterior al postmodernismo no había ninguna diferencia con otra ciudad grande.

      Ahora, después del boom de las app’s para ligar online y el postmodernismo, tenemos muy claro que los sitios más complicados para el hombre promedio o del montón que quiera ligar con chicas jóvenes son Madrid, Barcelona y Valencia… y los dos últimos peores todavía que el primero, por cosas que no voy a comentar aquí.

      Responder
  18. Me han encantado las dos historias. Aquí podemos ver que las compañías hacen mucho, y si vas con dos tíos top como tus amigos y te dan esa ayuda extra te lo puedes montar muy bien.

    Sinceramente me ha sorprendido mucho la actitud de ellos, porque como han dicho más arriba, la mayoría de los guaperas solo piensan en ellos y ni de coña se van a preocupar en ayudarte con un ligue. Además, si eran tan top y ligaban siempre que salían entiendo que no les importó «sacrificarse» por ti y que aprovecharas la situación.

    Aunque hablamos de otra época (2011-2012) en la que yo tenía unos 18 años, siempre he sido muy paradito y tímido y optaba por quedarme en casa porque tampoco me apetecía salir. Incluso al estar un tiempo saliendo los fines de semana seguía con la misma actitud y no me daba cuenta de mis comportamientos. Ojalá ser el que soy y saber lo que sé ahora en esos tiempos jajaja, fijo que habría cambiado bastante la cosa.

    Lo de Laura fue una cagada en parte, quizá yo también habría hecho lo mismo en tu lugar. Y que hablamos de la época en la que todavía no había aparecido la liberación sexual. Ella se lo perdió ;)

    Gracias por el artículo cracks! Me habéis alegrado el día.

    Pd: por cierto, le estoy dando caña a los entrenamientos en casa desde hace casi un mes y ya me voy notando mejor poco a poco. Me lo he cogido en serio y sé que me servirá de cara al futuro.

    Qué ganas de veros y contaros cositas!
    Un abrazo enorme

    Responder
    • Muchas gracias, Mario.

      Voy a insistir en algo, no es solo que te vean con tíos de valor o chicas guapas, sino que es muy importante tu posición en esos grupos de gente, cómo te tratan ellos, tu lenguaje corporal y el de ellos… todo es importante.

      Y no creas que se sacrificaban tanto, Juan y Rubén ligaban igual.

      Me alegro del tema de los entrenamientos. Yo me estoy resistiendo y esto no es dar buen ejemplo :P

      A ver si este verano podemos vernos y tomarnos unas cervezas :)

      Responder
  19. Muy buen articulo y muy esclarecedor. Te comento una anécdota: Una vez yo pasé a tomarme un café en un local en donde señoritas guapas y muy provocadoramente vestidas te atienden. Yo iba muy bien vestido y además venía de comprar un articulo que demostraba un cierto nivel adquisitivo de mi parte que se complementaba que ese dia me sentia un hombre poderoso y con estatus y lo reflejaba naturalmente. Me percate que la garzona que me atendía se esforzaba en conversarme y coquetearme e incluso percibí en el ambiente una atmósfera cargada de erotismo entre ambos. Yo me sorprendí de la situación por que no me esperaba que semejante mujer tuviera ese tipo de comportamientos sin yo siquiera hacer mucho (solamente me sentía realmente un hombre poderoso). Sin embargo, dos años después ingresé en el mismo local, me senté en el mismo puesto y me atendio la misma garzona y percibi que no tuve la misma atención ni la misma tensión sexual de ella hacia mi (aunque ella no me atendió mal, simplemente fue una atención normal, aunque conversamos) seguramente fue que no iba tan elegantemente vestido e iba con una actitud más relajada. Este tipo de artículos me hacer tener mayor entendimiento de la mecánica de atracción entre hombres y mujeres. Un gran abrazo.

    Responder
    • Al ser una chica que estaba trabajando, yo no llegaría a decir tanto como que ella tuviera algún interés romántico o sexual en ti, pero sí que es cierto que el trato en general de la gente mejora mucho si eres percibido como un hombre de estatus que si eres percibido como un loser.

      Hay que tener en cuenta que muchos de los temas que tratamos aquí no solo aplican al ámbito del sexo y de las relaciones.

      Responder
  20. Hola Carlos,
    Ya conocia el articulo de cuando lo publicastes en su momento, aun así me ha gustado recordarlo!

    Para mi este tipo de artículos son los mejores, experiencias propias o de ajenos de los que se aprende mucho.
    Echo en falta” errores de estatus” me encantaban.

    Los de Tinder tambien me gustan mucho. Si no recuerdo mal todavia teneis pendiente de publicar el de los 140 likes con fotos reales😉

    Un saludo y seguid asi!

    Responder
    • Muchas gracias Ivan,

      Dejamos de publicar errores de estatus porque dejaron de llegarnos historias. Quizás deberíamos recordar que existe esta posibilidad.

      Y sí, tranquilo que no se nos olvida, publicaremos las fotos que ayudaron a Cristian a conseguir 250 likes, pero lo haremos cuando todo haya pasado y el servicio del fotógrafo pueda volver a funcionar :)

      Responder
  21. Me paso algo levemente parecido el año pasado; estudio Ing. Quimica y era en ese entonces presidente de mi centro de estudiantes aquel día estudiaba en el centro de estudiantes de mi carrera con un colega guaperas el me dijo que vendría la amiga de su prima estudiante de comunicacion a hacernos una entrevista sobre fumadores ya que ambos éramos muy fumadores jajaja. Cuando veo la ventana y veo que se acerca una chica extremadamente guapa a la que ya ubicaba yo de vista, ya que era una de las tías más guapas de mi U. Ella entra nos saluda y aunque en un principio fria empezó a pasarla bien durante la entrevista le comenté que era presi de mi carrera, que ya estaba por finalizar mi 2da carrera de forma cuidadosa para no verme presuntuoso ni que buscaba aprobación. Vino su compañera más y pasamos un buen momento casi hasta la hora que cerraba la facultad habiendo muy buena vibra . Al día siguiente a primera hora veo una solicitud de Instagram de esa chica, para ser interesante la hice esperar un día más y le acepte el follow y también la empece a seguir. Espere un día más para hablarle nunca me respondió y dejo de seguirme al cabo de unas semanas. Creo que el Instagram les ha subida el ego desproporcionadamente y yo al no tener fotos vistosas que demuestren estatus hizo que me descartara. Para terminar aclarar que no soy un guaperas pero estoy por encima del promedio debo rondar un 7 pero me esfuerzo mucho en mi vestimenta y me mantengo en forma.

    Responder
    • Alejandro, si te ha pasado eso en Instagram, creo que deberías empezar a dejar de dárselo a las chicas por las que sientes interés o, en caso de que te encuentren, no aceptar su solicitud.

      Instagram suele funcionar más como una herramienta de descarte que otra cosa. Por eso solo lo recomendaría utilizar a los tíos muy guaperas y/o realmente populares.

      Responder
      • Recuerdo, hace tiempo, que conocí a una chica mediante Tinder a la cual le entré por la vista enseguida. Le dije de quedar al día siguiente directamente en mi casa y le pareció bien, de hecho vivía en una ciudad a 30 minutos de la mía pero no le importaba desplazarse.

        Fué entonces cuando me pidió el Instagram para cotillearme y yo se lo dí sin problema olvidándome completamente que mis fotos (y selfies) de Instagram, bien afeitadito y con compis de trabajo, no llegaban ni a la suela de los zapatos de las fotos que tengo subidas a Tinder.

        Poco después dejó de hablarme y evidentemente no hubo cita.

        Así que sí, a no ser que TODAS las fotos que tienes en Instagram sean de calidad, mejor no pasarselo a ninguna chica.

        Un saludo :)

        Responder
  22. Tenía un palpito sobre el desenlace de la historia y la identidad de la chica, se nota que te he ido conociendo más ;)

    Más allá de eso, me encantan estas historias sobre tus experiencias, son cremita pura.

    Responder
    • Gracias Gonzalo :)

      Cuando sucedió el segundo encuentro fue tan revelador para mí que rápidamente lo escribí y publiqué.

      Y en el texto doy alguna pista de que era la misma chica, pero piensa que yo en aquel momento no sospeché nada hasta el final, cuando se reveló el pastel. Fue todo muy revelador.

      Responder
    • Pues si lo que esperas es un consejo rápido que hará que dejes de ser tímido o inseguro, lo siento, pero no existen.

      Te recomiendo que para empezar te leas todo el blog. El conocimiento da seguridad.

      Responder
  23. Al principio me sorprendió un poco la conclusión a la que llegas. Tuve un caso similar en el que una chica top me dejaba clarísimo su interés romántico y sexual, yo me regale y pensé que estaba hecho y acabo mal. Fue una experiencia dura porque si dependió de mi. Claro, esto fue en 2019, y estoy de acuerdo que un tono mas neutro es lo adecuado. De todas formas una chica de 20 es muy imprevisible. Si ni siquiera os habíais besado porque vas a querer ser su novio. Yo no hubiera sido muy duro conmigo mismo.

    El articulo es muy muy didáctico y sirve para darse cuenta de lo importante que es tener un entorno o unos amigos ganadores. Tener gente proactiva y de confianza, para esto y para todo, me parece tan importante como lo que mas. Además, si físicamente eres promedio y eres capaz de atraer gente valiosa a tu vida es porque haces cosas muy bien o tienes habilidades socales muy buenas. Y eso ellas lo ven. Quien es bueno con los tíos es bueno con las tías.

    Yo no echo de menos esos tiempos la verdad. Recuerdo que había cantidad de chicos como Jorge y Rafa. Gente que salia todos los findes, se lo tomaban muy en serio el tema de entrar a las tías, el invitar, ir bien vestidos etc pero durante la semana, en el día a día, era gente que no se cuidaba y no hacia por mejorar. Luego iban a la disco, no pillaban y se llevaban muchas decepciones. y lo peor era que sus explicaciones eran cosas como que hay que tener mucho dinero, ser futbolista etc etc. Por suerte llegue a este blog a tiempo.

    PD: Coincido en que seria interesante un articulo despues del SI. No solo para repetir con una chica sino en relaciones mas largas. Al final cuando te has tragado durante anos la blue pill, descubres la verdad y tienes resultados, es complicado cambiar el chip. No recuerdo exactamente las etapas de la red pill pero si que cuando tienes exito por fin, tienes como una etapa no se si de venganza, pero si un poco de egoísta. Quieres hacer todo lo que no hiciste durante mucho tiempo, porque ahora puedes y sabes hacerlo.

    Un saludo! :)

    Responder
    • No íbamos a ser novios sin habernos besado, claro que no. Pero eran los últimos coletazos de una época en la que cuando estabas conociendo a alguien que te interesaba como pareja estable, no te enrollabas con otras personas. Si las cosas hubieran ido normal, nos habríamos besado en la primera cita, y el sexo hubiera llegado cuando ella hubiera estado segura de que yo no iba a desaparecer después del sexo, porque en aquella época la mayoría de chicas todavía rechazaban al hombre que iba a lo que iba.

      Imagínate si eran diferentes las cosas en aquellos años que David y yo ligábamos todas las noches que salíamos de fiesta…

      Responder

Deja un comentario

Cómo ligar con chicas españolas

Descarga Gratis LA VERDAD: Por qué parece tan complicado ligar con mujeres españolas (y por qué realmente NO lo es)