Experiencias pre-RedPill cuando quedas soltero a los 40 (y cómo esta comunidad me ayudó a entenderlo todo)

Ayer publicamos un artículo para todos aquellos nuevos lectores que están llegando a la comunidad que preguntan cómo empezar de cero cuando, después de años de relación, todo se acaba y uno se encuentra fuera del mercado.

Pues bien, Roberto, uno de estos nuevos lectores se ha ofrecido a contarnos su experiencia. Te recomiendo que la leas hasta el final, vas a aprender mucho de sus errores cometidos (con dos chicas atractivas más jóvenes que él) y sobre todo, de las lecciones aprendidas.

Hollywood no es real, y todos los hombres deberían darse cuenta.

Te dejo con ella…

La experiencia de Roberto después de su divorcio (y las lecciones aprendidas)

Os voy a contar una parte de mis primeros meses post-divorcio, para demostraros lo importante que es la filosofía RedPill.

Hace menos de un año me divorcié. Con 38 años, mi matrimonio no tenía ningún problema aparente. A ojos de todo el mundo estábamos bien como pareja, hacíamos viajes, ambos teníamos trabajo estable, la casa ya pagada, dos niños maravillosos, buenos salarios y muy buenas perspectivas de futuro.

Pero de repente, un día viene la que es tu pareja durante 20 años y te dice que se ha enamorado de un tío 8 años más joven que trabaja con ella.

El mazazo fue enorme y acabó con mi autoestima totalmente, pero por suerte después de mirar por Internet vi que lo mejor era intentar «contacto cero» con tu ex, y empezar a recuperarse porque la vida no se acaba.

Un amigo también divorciado fue un gran apoyo, una demostración de que de eso se salía. Así que me dí unos meses para recuperarme mientras cerraba la parte administrativa del divorcio. Yo os recomiendo entre 3 y 6 meses de recuperación, porque es imposible conocer a alguien y gustarle en el estado anímico en el que te quedas.

Pero dejemos el tema de porqué se produce el divorcio y vayamos a las experiencias en sí.

Mis amigos me invitaron a practicar el Juego de círculo social

Una vez pasados unos meses de recuperación post-divorcio, unos amigos me animaron a salir con ellos un par de noches entre semana. Su idea era llevarme a unas actividades de grupo en bares (ya sabéis, como grupos de charla, o intercambios de idiomas), simplemente por pasar el rato, ampliar el círculo de amistades y conocer gente nueva.

Como ya descubriréis, cuando te casas, muchas veces te conviertes en el «hobby» de tu pareja y cada vez quedas menos con tus amigos de siempre. Si tienes hijos, el «quedar menos» se convierte en «quedar nunca». Y cuando te divorcias (o te divorcian), descubres que apenas te quedan amigos «en activo», porque están casados, y que no tienes ni amigos para salir por la noche, ni «amigas disponibles» en tu órbita.

Lo de conocer a alguna mujer recién divorciado con más de 35 años se pone muy cuesta arriba (aunque quiero hacer la matización de que las mujeres de +35 años no buscan exactamente lo mismo que las de menos de 35, por lo que no estás para nada fuera del mercado con esa edad).

Como ya os han explicado aquí, a menos que seáis unos guaperas podéis descartar las discotecas/pubs por lo que se hace imprescindible entonces ampliar los círculos sociales. Para eso lo mejor que podéis hacer es buscar nuevos grupos, ya sea apuntándose a baile/salsa, o ir a Facebook y buscar grupos de actividades en tu ciudad: grupos de intercambios de idiomas, de inglés, de excursiones, etc.

Como persona casada durante 14 años, yo no había instalado ni visto Tinder jamás (aunque sabía lo que eran Tinder y Badoo), y no me veía yendo a ligar a discotecas, así que vi como una buena opción de lo ampliar círculo de amistades para ver si conocía a alguna chica interesante y soltera.

En este caso, mis amigos me introdujeron sin saberlo en el «juego del círculo social», llevándome a unas quedadas de intercambio de idiomas.

Mis primeras veces en el intercambio de idiomas

En las 2 primeras noches que salí con ellos (con una semana de diferencia entre ellas), me entraron 2 chicas (una cada noche), ambas más jóvenes que yo. Sí, ellas a mí (esto fue lo que más me sorprendió, ya que la última vez que salí a ligar, en 1998, las cosas eran muy diferentes).

El caso es que las dos chicas estaban bastante bien. Yo no sabría puntuarme, no sé decir si soy guapo o feo o todo lo contrario. Como ya he dicho en algún comentario de este foro, con mi 1.80m de altura sin calzar (ni alzas), mis 75Kg de peso, y mi cara «normal» con barba de 5 días, si me tuviera que puntuar me pondría (para lo que es mi edad) sobre un 6 (¿tal vez bien arreglado, podría llegar a ser un 7?).

Lo que sí que sé es que ellas estaban probablemente mínimo 1 punto por encima de mí. Una de ellas tenía un par de años menos que yo, y la otra bastantes menos (fácilmente estaría en los 30 y pocos).

Creo que me entraron directamente y sin yo proponérmelo gracias a la confianza y la indiferencia que mostré. Pese a lo mal que estaba yo, tenía muchísima confianza en mí mismo esas dos noches simplemente por el hecho de que me parecía imposible ligar con ellas (y tampoco iba con la idea de ligar, sólo ver qué tal era todo eso).

Así que prácticamente me olvidé de que estaban y me dediqué a charlar con todos los de la mesa (ellas incluídas), sin hacerles especial caso. Me refiero a «estar con ellas» pero «pasar de ellas», es decir, prestarles atención dentro del contexto en el que estábamos (intercambio de idiomas), pero no en plan «hablo contigo mucho porque se nota a la legua que me gustas».

Como tengo un buen trabajo, una buena conversación, un nivel cultural alto, no soy un feaco y además estaba seguro de mí mismo y no les hacía caso, supongo que sintieron curiosidad.

Además, reconozco que como se plantearon buenos temas (que dominaba), llevé la batuta de la conversación en muchas ocasiones (yo hablaba, y la mayoría de la mesa escuchaba y asentía). Me imagino que todo eso son «comportamientos de estatus», no olvidando el que no le mostraba a las chicas ningún tipo de interés.

En mis dos primeras salidas tuve oportunidades reales

No hay nada que dé más confianza para ir a una «cita» que el hecho de que te dé absolutamente igual. Que no estés buscando nada, que no se te vea ni te sientas desesperado y necesitado. Que parece que te sobran las tías, que esa chica que está delante tuya te da absolutamente igual, que no te ha impresionado y que no te vas a arrastrar por ella…

Las 2 chicas hicieron lo mismo (en los 2 días diferentes que estuve allí): pasada aproximadamente una hora u hora y media de conversación en la mesa, me separaron del resto del grupo. Se levantaron de sus sitios y se vinieron a mi lado moviendo al resto de la gente, hablaron un rato directamente conmigo (como si no hubiera nadie más en la mesa), y provocaron que el resto de la gente hablara entre ellos, dejándonos a nosotros sólos en una conversación privada.

Al poco rato de eso me llevaron fuera del local, cogiéndome ellas de la mano para sacarme. La excusa que pusieron fue «para poder hablar sin tanto ruido» una y «para fumarse un cigarro y charlar» la otra. Y fue en ese momento que, como dicen Carlos y David, «no supe hacer que las cosas ocurrieran». Ninguna de las dos veces.

Tened en cuenta que soy el típico buenazo que pensaba que iba a estar con su pareja toda la vida, que vivía ajeno a todo eso de los divorcios, Tinder, redpill, bluepill y demás. Para mí el engañar a mi mujer estaba totalmente fuera de lugar y jamás se me ocurrió siquiera mirar a otras tías.

Yo estaba muy enamorado. Un tío «de la vieja escuela», vamos. De los de darlo todo por su pareja, de «invertir» cada día, aunque no recibas nada, de prestar atención inmediata por Whatsapp y de hacer todo lo que tu pareja necesita. Supongo que en línea de todos los que estáis aquí con más de 35 años.

Las dos chicas me lo pusieron en bandeja y esto fue lo que pasó

Para que os riáis un poco: mientras unas tías más jóvenes que yo, y que estaban muy bien físicamente, me sacaban de la mano fuera del local yo pensaba: «todo va de lujo, ya ha visto que soy un tío genial y que no soy como los demás, y ahora que estoy fuera con ellas, haré como un caballero, e intentaré quedar para otro día o para cenar y está hecho».

Y mientra pensaba eso, acabé parado delante de la puerta del local, con una mujer guapa de pie delante de mí, a menos de medio metro, tocándose el pelo, humedeciéndose los labios, totalmente en silencio mirándome con ojos de corderito mientras veía su pecho subir y bajar con la respiración acelerada y mientras ella pasaba la mirada de mis ojos a mis labios y de mis labios a mis ojos. Sólo faltaba un cartel luminoso pidiendo el beso.

Debo decir que cuando llegó el momento clave, no me «cagué en los pantalones» como dicen David y Carlos (no atreverse). Este no es el caso de cuando es uno de tus primeros ligues con éxito y crees que no sabes besar bien a una tía, o no has tenido sexo nunca y estás nervioso.

Yo soy un tío de casi 40 tacos que sabe cómo besar y que ha estado teniendo sexo varias veces por semana durante dos décadas. No me «cagué en los pantalones» por miedo. Simplemente hice lo que pensaba que era lo correcto, lo que me han vendido toda la vida que debía hacerse. Ser un caballero.

Si yo en ese momento hubiera conocido la RedPill, habría sabido lo que debía hacer. La habría besado (porque lo estaba pidiendo a gritos), y me la habría llevado a tomar algo a algún local cercano con sofás y luces tenues, y probablemente después habríamos ido a casa de alguno de los dos.

Y ojo, que no estoy hablando de que mi intención era hacer 2 muescas en mi lista, tener sexo y olvidarme de ellas: las chicas eran guapas y majas, me caían muy bien, pero sigo siendo un «tío tradicional» y no las habría dejado «tiradas» al día siguiente, con cualquiera de las dos perfectamente podría haber probado suerte con una relación si hubiéramos cuadrado (es más, probablemente no habría conocido a la segunda).

Se puede ser un caballero con las mujeres, por supuesto, pero siempre después de que les parezcas atractivo, y no antes.

No hice lo que tenía que haber hecho y las ventanas de oportunidad se cerraron

En resumen: no hice lo que debí haber hecho. Con la primera simplemente me limité a quedar para la semana siguiente (en el mismo lugar): dado que era bastante tarde y al día siguiente yo trabajaba, me despedí, quedé para vernos en el mismo lugar en la siguiente sesión de intercambio y me fui a casa.

Pensaba que había estado todo tan bien, que ni se me ocurrió pedirle el teléfono, para que os hagáis una idea. Por supuesto, a la semana siguiente la chica no vino. «No habrá podido venir», pensé. No, chaval. Simplemente no hiciste lo que se debía hacer, y una semana después ya estaba con algún otro.

Y fue esa semana siguiente (en que fui al local esperando que ella viniera) la que me ocurrió lo mismo con la segunda chica. Se dio exactamente la misma situación, calcada a la semana anterior, y volví a hacer lo mismo. Una chica delante mío, en la puerta del local, con su cartel de «bésame», y yo haciéndome el caballero quedando para la semana siguiente. Y pasados 7 días, esta sí que vino… pero acompañada de otro.

Reconozco que los 2 casos me dieron a partes iguales esperanza (alivia ver que aún le gustas a las mujeres, con casi 40 años, y eso que eran más jóvenes que yo) y desorientación (si lo he hecho todo tan bien… ¿por qué no ha funcionado?).

No ha sido hasta ahora, que he conocido «la verdad», que lo entiendo todo

Una vez te tomas la RedPill es tan sumamente sencillo y se ve todo tan claro… que da vergüenza repasar lo que hiciste. Repasas la noche y te llevas las manos a la cabeza viendo tan claras las señales, que te sientes idiota.

O sea, que fui a un nuevo círculo social donde nadie me conocía (por lo que no estaban al tanto de mi reciente divorcio y lo mal que estaba). Iba bien vestido, bien peinado, y mostrando indiferencia por mujeres que estaban acostumbradas a ir a estos eventos y a tener gente encima intentando ligar con ellas.

Dada la naturaleza de la conversación durante la noche, en un punto de la misma supieron que tenía un trabajo estable y cierta solvencia económica (sin hacer alarde de ello, era algo que se deducía de mis estudios y mi trabajo). Fui en muchas ocasiones el conductor de la conversación y en ningún momento parecí un arrastrado desesperado.

Es decir, me comporté como un hombre de estatus excepto al final.

Si hubiera tenido antes acceso a esta comunidad y al libro de David y Carlos, esa noche podéis tener por seguro que habría metido boca, porque os digo con un 101% de seguridad que eso era lo que estaban pidiendo.

Después de estos intentos de círculo social, un amigo me animó a ponerme Tinder y probar suerte. Pero eso ya es una historia que tendremos que dejar para otro momento y que también serviría como demostración de lo que hay y no hay que hacer en Tinder y Whatsapp, y donde tener haber conocido esta comunidad antes habría cambiado muchas cosas.

E insisto, si hubiera conocido esta comunidad antes, ni siquiera hubiera tenido la idea de usarlo como forma de tener sexo con mujeres diferentes cada semana. No. Tal y como es mi forma de ser (demasiado honrado, sincero, «buenazo»), esta información y estos conocimientos los hubiera querido para usarlos cuando me hubiera encontrado con una persona especial.

Ya sabéis, para no perder la oportunidad de conocer a esa persona. O, al menos, para no ser descartado por una posible persona especial antes siquiera de haberme dado la oportunidad.

Conclusión

Amigos de +35 años, esto de ligar ha cambiado. En términos generales, si no eres capaz de ir a una primera cita y causar la impresión adecuada, y de conseguir beso (o preferiblemente sexo), puede que no haya una segunda.

Hoy en día el proceso para quien busca una relación estable es:

  • Tienes que ser hábil para conseguir la cita, sin caer en cientos de horas de conversación (de Tinder / WhatsApp o incluso en persona) para hacerlo.
  • Tienes que pasar la barrera de la primera impresión, yendo arreglado y bien vestido, limpio y dando tu mejor imagen para ese primer vistazo.
  • Tienes que conseguir parecer un hombre de estatus y darte mucho valor a tí mismo para gustarle en esa primera cita, y conseguir besarla como mínimo.
  • Tienes que conseguir sexo con ella en la primera o segunda cita, y en el sexo ser generoso, para que quiera repetir.
  • Tienes que saber gestionar el éxito que has tenido en esa primera cita y no echarla a perder con una despedida «necesitada» o con cariñitos por Whatsapp, siguiendo las directrices que se dan aquí para causarle a ella las ganas de conseguir más citas contigo.
  • Si la persona es especial, tienes que tener más citas con ella y conseguir que sea ella la que te proponga la relación, con el típico «Entonces, ¿somos novios o qué somos?«.
  • Y entonces, y sólo entonces, cuando ya le gustas, es cuando ya le puedes mostrar tu personalidad de los 90: que eres un caballero, que eres sensible y que la quieres tratar como una reina, pero siempre con la idea de que ella ha de invertir en la relación lo mismo o más que tú, para que funcione. Si la inversión está descompensada por tu parte, volverás a parecer un pringado, y se aburrirá de ti y lo dejará, porque hoy en día una relación que parece empezar bien, puede durar 2 meses antes de que ella se busque otro.

No he explicado cómo llegué a esta web y a conocer lo que era RedPill, pero es muy sencillo. Intentando entender lo que me había sucedido con mi mujer (por qué un matrimonio aparentemente perfecto, con todo solucionado en la vida, niños, etc, se va al garete sin haber hecho nada malo), encontré lo que era la hipergamia.

Y buscando en Google hipergamia, llegué al artículo sobre el desigual reparto del mercado sexual en España. Me pareció tan claro, tan cierto, que miré el resto de la web, y vi la luz.

Así que sólo os puedo aconsejar que sigáis los consejos de esta comunidad y que leáis su libro, porque ahora mismo, es la única teoría que cuadra con los hechos que veo día a día.

No encuentro otra explicación razonable al comportamiento de muchas mujeres: a que cuanto más caballeroso seas, peor te traten, a que critiquen a los malotes, pero les encanten, a que desprecien a hombres y cualidades que son perfectos para ellas, etc.

Cada vez que pongo a prueba los preceptos que se dan en esta comunidad, no sólo me casan con lo que había ido descubriendo yo este último año, sino que verifican las teorías.

Un abrazo a todos,
Roberto

Top 3 artículos recomendados

31 comentarios en «Experiencias pre-RedPill cuando quedas soltero a los 40 (y cómo esta comunidad me ayudó a entenderlo todo)»

  1. Hola Roberto, muchas gracias por tu relato, me ha resultado muy interesante. Normalmente siempre dejo un poco de espacio al final para añadir mis conclusiones y recomendaciones, pero en este caso no ha sido necesario. Se nota que te has empapado bien de la filosofía Red Pill.

    Solo quería comentarte una cosa…

    Parece que todavía tienes interiorizado el concepto de que si un hombre tiene sexo con una chica y luego no quiere repetir es un hombre malo, que las ha dejado «tiradas» y que no es un caballero.

    Vamos a ver, aquí lo que está mal es lo que hacen muchos guaperas de prometer hasta meter y una vez metido se acabó lo prometido. O lo de camelarselas con sus caras bonitas para luego, una vez se han corrido, salir huyendo como alma que se lleva el diablo. Pero mientras tú no prometas nada y seas educado, sois dos personas libres disfrutando del sexo rápido y sin compromiso.

    Hoy en día muchas veces son ellas las que no quieren repetir (si el hombre no lo ha hecho lo suficientemente bien en la cama o si después del sexo éste se pone demasiado cariñoso), y luego hay veces que simplemente no hay opción, porque son chicas que están de paso.

    Básicamente, mientras no mientas sobre tus intenciones y no te comportes como un gilipollas, el sexo rápido y sin compromiso es tan correcto para un hombre como para una mujer.

    Otra cosa distinta es que a ti no te interese (o que no te interesen chicas que lleven ese tipo de vida), yo ahí ya no me meto.

    Responder
    • Hola, Carlos.

      Soy el «protagonista» de la historia de la noticia. Sobre lo que dices… no es que crea que no es de caballeros, es que yo no buscaba tías «para sexo». Ten en cuenta que salgo de una relación de 20 años y mi mentalidad sobre «ligar» todavía no se ha adaptado a lo que hay hoy en día. Eso de que haya tías en Tinder que sólo busquen sexo, con la mayor naturalidad del mundo, no sólo es nuevo para mí sino que me desconcierta. En estos 9 meses que llevo soltero me he dado cuenta de la realidad del mundo: que las tías les gusta el sexo igual o más que a nosotros, que ahora entran ellas cuando les interesa, y ya he podido ver en un grupo de Whatsapps de sólo tías que pueden ser incluso peores que nosotros (vuelan las fotos y los vídeos de tíos, y he leído barbaridades que yo no sería capaz ni de decir).

      En ese contexto, te acepto lo que me dices, no tiene ningún problema.

      Lo que pasa es que mi mente no se ha acostumbrado aún a esa realidad, todavía pienso en las mujeres con la «relación» como finalidad. Recuerdo el primer día que abrí Tinder y tuve 3 matches, el estar agobiado pensando que no debía hablar con las 3 a la vez, que debía dejar 2 en espera mientras veía cómo me iba con la primera (iluso de mí). Yo veía ese primer match como que debía quedar con ella y sólo si no salía bien, empezar la charla con las otras 2 (sí, podéis reiros x’D ).

      Responder
      • Tinder Sorpresa puedo preguntarte cual o cuales fueron los locales a donde fuiste? Porque estoy buscando sitios interesantes donde salir y parece que ahí habían opciones, gracias.

        Responder
        • Hola.

          Lo que hice fui a Facebook y buscar «intercambios de idiomas» + el nombre de mi ciudad en el buscador. En casi todas las ciudades grandes hay mínimo un grupo que se reune asiduamente (cada día de la semana en un bar diferente, normalmente un pub de guiris, de la ciudad).

          Responder
          • Y esa es una de las opciones de juego de círculo social que proponemos en nuestro libro. Pero hay muchas más ;)

      • Sí, me ha hecho gracia la parte final de tu comentario xD.

        Pero no creas que eres el único, corre por ahí una captura de Tinder de una chica que abrió conversación con un chico y él le respondió con una parrafada dando explicaciones sobre por qué no podía continuar con la conversación (porque estaba conociendo a otra chica) y agradeciendo el interés.

        Así somos los hombres cuando Hollywood nos ha enseñado a ser buenos.

        Luego te das cuenta de que no, no hay que ser bueno, pero que eso tampoco significa que haya que ser malo.

        Y que en 2018, la filosofía ABC es imprescindible.

        Responder
    • Me siento muy identificado con Roberto. Yo también me divorcié, pasados los 40, hace unos meses. La verdad es que la causa de mi divorcio fue otra distinta y no achacable a ella o a mí en exclusiva y no me sentí tan mal como Roberto. El caso es que, para aumentar mi círculo social y conocer nueva gente (pues mi situación de amigos era exacta a la de Roberto), me decidí por ir a speed dates de las muchas que hay en Madrid. Aunque he ido sólo a 2 de estos eventos y he tenido un éxito digamos parcial, lo cierto es que he notado (o quizás es sólo impresión mía) algo que me gustaría preguntar a Carlos o David:
      Tengo una de esas profesiones en las que el «estatus económico» y las relaciones sociales se sobreentienden o son asumidas por la gente cuando, en muchas ocasiones, no es así porque las relaciones sociales se limitan, en el 99% de las ocasiones, a relaciones de trabajo.
      ¿Creéis que en estos eventos es mejor ocultar en un principio tu verdadero estatus «profesional»?
      Lo digo porque he notado que las mujeres, cuando me preguntan a qué me dedico y las contesto con sinceridad, se me quedan mirando como pensando: «… ¿y tú con esa profesión y no siendo un tío feo vienes aquí?
      Quizás esto haga que su percepción de tío con muchas opciones, no sea tal y que, debido a esa deducción, no les llegue a atraer en exceso.
      Dejando la pregunta de más arriba para que me contestéis, he de daros las gracias por el gran trabajo que hacéis. He comprado vuestro libro y me ha ayudado tanto como los artículos que escribís.
      Un abrazo

      Responder
      • Hola Jesus, gracias a ti por tu apoyo a nuestro proyecto.

        Yo no creo que debas ocultar tu estatus económico, y es que no tienes por qué estar «necesitado» para acudir a este tipo de eventos. Si tu comportamiento es el correcto (que si has leído nuestro libro lo será), la gente entenderá que estás allí simplemente porque te ha parecido una forma divertida de conocer gente.

        Responder
  2. Roberto, aunque hayas perdido un par de oportunidades claras tengo que darte la enhorabuena porque has hecho lo único que podías hacer para salir del bache, y todas las conclusiones que has sacado las veo muy acertadas.

    Responder
  3. Fantástica experiencia, como todas las experiencias de lectores del blog que han aplicado los conocimientos de la redpill y han sido capaces de mejorar sus vidas.

    Esto es realmente motivador, no solo para los nuevos que se van incorporando sino también para los veteranos que os llevamos leyendo desde el principio, porque puede que alguno nos hayamos estancando o todavía sintamos cierta desidia, y ver casos de éxito como estos pueden darnos ese empujón final que nos falta.

    Un saludo!

    Responder
  4. Comportamientos psicopáticos son los que tienen la mayoría de ellas, te ensalzan y luego te hunden, contacto cero para alguien así. ¿Para cuando un post tratando la psicopatía imperante en la actualidad?

    Responder
    • Aquí no nos salvamos ninguno, ni los hombres ni las mujeres.

      El problema es que, mientras hablar mal de los hombres es sencillo y no conlleva ningún problema, hablar mal de las mujeres es como meterse en un campo de minas antipersona, y puede meternos en serios problemas.

      Por supuesto vamos a seguir hablando sobre la verdadera naturaleza del hombre y de la mujer, pero siempre teniendo en cuenta que en nuestro país no hay libertad de expresión y que no podemos decir todas las cosas que nos gustaría.

      Responder
  5. Enhorabuena por haber entrado a la redpill. Yo también estoy de acuerdo en que cada día descubro más y más cosas que me hacen ver que todas estas teorías son 200% ciertas.
    Ahora ya sabes que nada de ser un caballero nunca jamás y actitud ABC y masculinidad… Con tu edad vas a triunfar crack!
    Qué pena que lo tuvieras tan regalado aquel día y no te lanzaras, porque por lo que cuentas está claro que quería beso.
    Yo por mi parte soy incapaz de ver IDI’s de esos y no me ponen ojitos ni nada, pero soy un claro ejemplo de que eso hay que olvidarlo todo y simplemente ir a besar y punto. Siempre estar cerrando! A mí Carlos y David ya me han grabado a fuego de que todo lo que ocurra cerrando con beso siempre es positivo, lo único que es negativo es NO avanzar.

    Y personalmente, no sé si quizás a partir de los 35 en adelante ya la cosa puede cambiar pero… creo que la idea de «encontrar a esa persona especial» y «seguir siendo caballero» puede que siga siendo una bluepill que aún debes eliminar de tu mente. Pero ya te digo, no sé si ya a los 40 la cosa puede ser diferente así que mejor te aconseja Carlos M.

    Pero yo por mi parte tengo muy bien grabado que no espero ninguna persona especial, que no voy a ser buenazo ni caballero y que hay que disfrutar de la vida. Porque cada día que pasa le encuentro más el sentido a lo que Carlos me decía en el summer.

    PD: Te digo lo mismo que Al Pacino en la portada. ¿Por qué no descubrí vuestro blog antes??? También tuve mi VDO en 2016 con una guiri que era un puto 9 físicamente y si hubiera sabido esto… :(

    Responder
    • Sobre el tema de la «persona especial», es un tema que daría para artículo. Si a lo que te refieres es a lo que antes se conocía como nuestra «alma gemela», una relación para toda la vida… pues en occidente es complicado, porque la sociedad en general nos empuja a lo contrario.

      Pero sí, a partir de los 35 va a ser menos complicado dar con algo así. Y antes de los 30, lo veo casi imposible.

      Lo de ser un caballero sí que es un concepto obsoleto, es como lo de ser romántico. A día de hoy casi siempre será contraproducente y en el único escenario en el que no restará será en uno en el que ella ya se sienta fuertemente atraída por ti.

      Responder
  6. Roberto creo que has resumido muy bien cómo está la situación actual con esta frase en tu conclusión; «si no eres capaz de ir a una primera cita y causar la impresión adecuada, y de conseguir beso (o preferiblemente sexo), puede que no haya una segunda».

    Hoy en día pasar el primer filtro es más complicado que nunca, así que si consigues hacerlo quedar con una chica, hacer que las cosas sucedan es más fácil que antes (y depende de ti hacerlas).

    Por eso si una mujer queda con un hombre y en la primera cita no vas ni si quiera a por el beso, ella va a pensar que seguramente no eres el adecuado para ella y que no merece la pena que os sigáis viendo, que pase el siguiente.

    De todas formas tú vas por el buen camino y ya has superado lo más difícil ;)

    Responder
    • Hola David,

      una duda. Cuando conoces a una chica, y esta chica se va a ir de viaje la semana que viene y esta semana solo puede un día, y ese día es a las 6 de la tarde en un terreno que no conoces, o donde no hay bares guays para tomar algo. ¿Es mejor quedar a las malas para aprovechar que acabáis de empezar a hablar o es mejor esperar a que vuelva del viaje con el consiguiente riesgo de que el tiempo «enfríe» las posibilidades de quedar. Es que una chica con la que empecé a hablar por Tinder, muy receptiva, me dijo que era el único día que podía antes de irse de viaje, pero el plan pintaba fatal. Le dije que para quedar así con prisas y sin ir a un sitio guay, mejor quedar otro día y me respondió tan avinagradamente que no me atreví a dejar pasar el tiempo y quedé. Efectivamente, fue la mierda, fuimos a bar Manolo(nombre genérico) con música latina de los años 50, sentados perpendicularmente(ella bebiendose un café porque tenía sueño) y después del café, me dijo de ir a otro sitio que estaba al lado(ahí supongo que bien porque ella no dijo de irse a casa) pero era una bollería donde la propia disposición del local solo te deja estar frente a frente. Total que al final nos despedimos, decidí no lanzarme por no hacer la guarrada de hacerlo en la despedida y ahí está la cosa. Le he preguntado si va a volver a querer quedar y me ha dicho que sí pero bueno de ahí a que pase… La cosa está en que podría haber esperado a dentro de dos semanas para quedar, pero no sé si eso habría sido demasiado tiempo. Qué opinas?

      Si Carlos quiere responder, por mí genial también.

      Responder
      • Hola Rafa, ni David ni yo quedamos jamás cuando las circunstancias no son favorables. Es decir, si ella dice que se va de viaje y solo tiene un hueco a las 18:00 para tomar un pedazo de tarta, NO VAMOS.

        Pero si no vamos es porque sabemos que nosotros no podemos gustar físicamente y, en ese tipo de circunstancias, tampoco se puede crear atracción. Así que nuestro resultado esta ya claro antes de empezar.

        Pero tú sí puedes gustar por tu físico, con lo cual, yo lo que te recomendaría es que en la medida de lo posible trataras de hacer las cosas de la manera correcta y, si por lo que sea no se puede, que hagas lo que puedas.

        Es decir, que lo intentes, como fue el caso y si el local al que fuisteis no fue favorable, haber intentado el beso al final, solo por si acaso.

        Ya lo hemos dicho muchas veces por aquí, cuanto mejor es tu físico, más errores se te van a permitir sin que éstos afecten al resultado. Eso sí, siempre hay un límite de errores, como bien sabes ;)

        Responder
  7. Genial y motivadora experiencia, espero algún día autosuperarme y poder compartir también mi historia.
    Una saludo al gran Roberto.

    Responder
  8. Si ser un caballero es algo obsoleto, a mí me pareces un señor de la cabeza a los pies, Roberto, y ser un señor y comportarse como tal es algo que nunca pasará de moda, sobre todo cuando no hay más que niñatos gilipollas por todas partes. Así que chapeau!

    Responder
    • Estoy de acuerdo Iván en que ser un caballero era algo de los años 90, muy de las pelis de Hollywood y nunca puso a ninguna mujer caliente (solo si ella ya se sentía atraída por ti), y si con ser un señor Roberto entiende ser un buenazo es un error, pero si con ser un señor y comportarse como tal entendemos ser un hombre de estatus, entonces ese es el camino al éxito ;)

      Responder
  9. Qué cierto es lo de «si no besas en la primera cita,no hay segunda»….Desde que lo descubrí por mí mismo (y por las malas) hace muchos años,lo llevo marcado a fuego.Ahora bien,a veces inclúso besando no hay segunda cita…Pero,¡ que pase la siguiente!Es cierto que ese poso de la caballerosidad obsoleta siempre queda,pero viendo cómo está el mercado no hay más remedio que adaptarse.
    Y también muy de acuerdo con el comentario de que en este pais no hay libertad de expresión para los hombres,cada dia es más preocupante eso.

    Responder
    • Y eso que dices que lo descubriste hace unos años, imagínate si es importante hoy en día, que cada mujer tiene 1.400 nuevas opciones cada 24 horas en su cuenta de Tinder. Todavía hay hombres que piensan que si no ha pasado nada en su primera cita es porque «no ha surgido».

      Por otra parte, yo estoy viendo un despertar por parte de los hombres (y de algunas mujeres). Si te metes en cualquier diario español de fake news, por ejemplo en los dos más leídos, y te metes en cualquiera de las noticas en las que promueven la ideología única, verás en los comentarios a un montón de hombres y mujeres diciendo que YA VALE de manipular con la misma puta mierda a diario. La gente se está empezando a cansar.

      Responder
  10. Buen artículo Roberto, en mi opinión el gran cambio que supone tomar la Red Pill consiste en encontrar el verdadero culpable de tus resultados. Cuando eres blue pill culpas a las chicas, una por no aparecer a la semana siguiente y otra por presentarse con otro: qué guarra, qué feo me ha hecho, etc. Eso te genera frustración y odio hacia el género opuesto y es injusto, yo lo he sentido en muchas ocasiones. Sin embargo, cuando eres Red Pill y entiendes cómo funciona todo, sólo puedes culparte a ti mismo de tus resultados, para mejorar en ellos.

    Responder
    • Exacto, es como lo de decir que ella «nos ha puesto en la friendzone».

      No, ninguna chica te pone en la friendzone, en la friendzone nos ponemos nosotros mismos con nuestros comportamientos de mierda. Pero una vez sabes lo que tienes que hacer (y lo que no), no caes en la friendzone nunca más.

      Responder
  11. Acabamos de asistir al perfecto resumen de todas y cada una de las enseñanzas que tanto David como Carlos nos has estado transmitiendo durante estos últimos maravillosos meses.

    Me siento totalmente identificado con la historia de Roberto, y creo que todos los divorciados que andamos por aquí hemos pasado exactamente por el mismo proceso o muy similar.

    Sé que no suelo participar mucho en los comentarios, pero este artículo me ha calado especialmente.

    Agradecer nuevamente a David y a Carlos por ayudarnos a todos a ser mejores personas y a ser felices, sabiendo en todo momento diferenciar la realidad de la ficción.

    Gracias también a Roberto por este magnífico resumen la filosofía Red Pill.

    Responder
  12. Estoy esperando con muchas ganas vuestro artículo de «>35 años» (creo que quedó de los primeros en la última encuesta)… ¿tiene fecha de publicación?

    Responder
    • Está de los primeros ahora mismo, pero ten en cuenta que ya hay unos cuantos en borrador y en cola esperando para ser publicados. Así que todavía tardará unas pocas semanitas ;)

      Responder
  13. ¿Cómo es posible que se enamorase de uno del trabajo y tú no te enteras? Conozco de cerca un caso a la inversa, y ella estaba completamente ciega a las señales, que las había y muy grandes. Eso es un tema que requiere otro blog y una trilogía.
    Piénsalo así, si te hizo eso estás mejor sin ella.

    Responder
    • Hay que entender un poco el mundo en el que vivimos. Esto le puede pasar a cualquiera, pero si un hombre se comporta como un perdedor en su relación, desde luego que va a haber muchas más posibilidades de que algo así suceda.

      No vivimos en ninguna película de Hollywood, y todos debemos darnos cuenta.

      Responder

Deja un comentario

Cómo ligar con chicas españolas

Descarga Gratis LA VERDAD: Por qué parece tan complicado ligar con mujeres españolas (y por qué realmente NO lo es)